Incendio en Huancané deja diez estudiantes muertos

La provincia de Huancané amaneció sumida en un duelo desgarrador luego del incendio que arrasó el restobar “Calma Tripas” y dejó diez estudiantes muertos, la mayoría de ellos jóvenes que recién iniciaban su formación profesional. Mientras los cuerpos calcinados eran levantados durante la madrugada, los familiares denunciaron que los estudiantes estaban encerrados con candado, lo que frustró cualquier intento de escape y elevó la indignación social.

El operativo nocturno de la Policía Nacional y el Ministerio Público concluyó con escenas de consternación en los alrededores de la morgue de Huancané. Entre quienes aguardaban, Waldo Huacantara se vio obligado a identificar a su hija Sadith, estudiante del Instituto Superior Pedagógico Chiriwana, quien murió atrapada en el local sin posibilidad alguna de huir. El padre, al igual que otros deudos, afirmó que el grupo habría permanecido encerrado con candado, una presunta negligencia que se convirtió en el eje del reclamo colectivo.

Las primeras versiones apuntan a que el fuego se inició por una fuga de gas, aunque los familiares acusan a los propietarios del establecimiento de priorizar el rescate de sus pertenencias antes que auxiliar a los estudiantes atrapados. Entre pedidos de justicia, la indignación alcanzó al propio municipio. En la sede edil, los familiares confrontaron al alcalde Valerio Tapia y a funcionarios que, según denuncian, permitieron que el restobar opere sin licencia. Las exigencias se multiplicaron y pidieron que el alcalde se acerque a la morgue a ver lo que describieron como el resultado de una omisión inaceptable.

Mientras tanto, el Ministerio Público continúa con la identificación oficial de los fallecidos. En presencia del fiscal de turno, médicos legistas ejecutan un proceso complejo debido al estado de los cuerpos. Afuera, decenas de familiares aguardan con desesperación la confirmación de los nombres. La lista preliminar elaborada por las autoridades, en base a características físicas y testimonios, incluye a Rosy Gabriela Huanca Ramos, Diego Machaca Apaza, Piter Mamani Sancho, Rolinson Zapata Zegarra, Edelmira Huahualuque Lipe, Ronaldo Flores Vilca, Cristian Antony Coaquira Ccama, Orlik Lenin Condori Sancho, Sadit Medali Uscantara Clavijo y un cuerpo aún sin identificar.

La comunidad de Huancané exige ahora una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares. Diez vidas truncadas han encendido un llamado urgente para esclarecer responsabilidades en lo que podría ser una cadena de presuntas negligencias graves. Entre el dolor y la rabia, los ciudadanos insisten en que esta tragedia no puede repetirse ni quedar impune.