Un CarWash que funciona en el Cuartel Mariano Bustamante, del Ejército, fue entregado a la esposa de un coronel y robaba electricidad

En una parte del terreno de la Tercera Brigada de Servicios del Cuartel Mariano Bustamante funciona un negocio próspero de lavado de vehículos o lo que comúnmente se conoce como CarWash. Es un establecimiento que fue cedido temporalmente —entre 2023 y 2025— a la esposa de un alto mando del Ejército Peruano (EP) y que, desde su apertura, ha operado presuntamente al margen de la ley. 

La cesión del terreno fue otorgado, por la III División del Ejército Peruano, mediante el Contrato Privado de Arrendamiento de Bienes Inmuebles Nº 15-2023 y se ejecutó mientras el coronel Marco Antonio Quispe Astete estuvo en la jefatura de la institución militar. Desde ese momento, se habrían otorgado facilidades irregulares para la instalación y funcionamiento de otros negocios de mecánica vehicular. Lo grave de este caso es que, según una denuncia formulada ante la Policía y Fiscalía Anticorrupción, el negocio robaba electricidad del cuartel por al menos dos años.

La esposa del coronel 

La licencia de funcionamiento fue dada solo para un CarWash, pero allí hay una mecánica además.

El negocio estuvo vinculado, al menos hasta fines del 2025, a Melissa Concepción Zegarra Rivas, esposa del coronel Víctor Hugo Huamaní Juárez. Este pertenece a la misma promoción de escuela militar que Marco Antonio Quispe Astete. Es decir, existe un nexo personal y familiar que despierta sospecha sobre un posible favorecimiento indebido. 

Además, el CarWash, ubicado en la avenida Sepúlveda 802, no contaba con suministro propio de energía eléctrica desde su instalación. Según la denuncia, para operar, el establecimiento fue conectado de manera clandestina a la red eléctrica del cuartel, trasladando el costo del consumo directamente al Estado. Esto ocurrió desde que obtuvo su contrato en 2023 hasta al menos octubre del año pasado 2025. De acuerdo con el registro del medidor eléctrico instalado en la fachada, este recién se instaló en octubre a nombre del Ejército Peruano.

Según la denuncia, este era el punto de donde el CarWash robaba electricidad del cuartel Mariano Bustamante.

Pero todo indica que el robo eléctrico continuó, porque recién en diciembre, tras las indagaciones realizadas por Revelación.pe en el cuartel, el medidor empezó a correr. El 31 de diciembre del 2025, el medidor marcaba apenas 17.1 Kilowatts (Kw) de gasto. Un gasto mínimo si tomamos en cuenta que en el local no solo funciona el CarWash, sino también una mecánica de automóviles. Y para el sábado 17 de enero, el medidor alcanzó los 252 Kw de consumo. Lo que recién tiene concordancia con los negocios a quienes el Ejército Peruano le entrego concesiones.

Esta situación, a todas luces irregular, permitió que el negocio de Melissa Zegarra Rivas funcione sin asumir el pago por el servicio de electricidad, lo que configuraría un presunto delito de peculado de uso, al emplearse recursos públicos en beneficio de una actividad privada.

Concesión en la mira 

La fachada del local, donde puede notarse que no existía medidor eléctrico.

La concesión del área también levanta polvo. El espacio utilizado se encuentra dentro de las instalaciones del cuartel Mariano Bustamante y fue autorizado, para su funcionamiento, mediante la Resolución de Gerencia de Fiscalización Municipal y Desarrollo Económico N.° 307-2024-MDMM, emitido por la Municipalidad Distrital de Mariano Melgar. Esto recién el 3 de julio del 2024; es decir al menos 8 meses desde que se entregó la concesión en favor de Melissa Zegarra Rivas.

Dicha resolución establece que el área concedida es de 500 metros cuadrados y precisa que el rubro autorizado no puede ser modificado bajo ninguna circunstancia. No obstante, según videos y fotos anexadas en la denuncia, el área fue ampliada de forma irregular y el rubro cambiado, ya que además del carwash funcionan otros servicios vinculados al mantenimiento de vehículos. Tal y como lo comprobó este medio.

En el espacio adicional se observan vehículos estacionados de manera permanente. Esto evidencia una explotación comercial mayor a la permitida. En cuanto al suministro eléctrico, dentro del cuartel existe un poste de luz desde el cual se habría tendido una línea clandestina que alimenta al CarWash. 

De acuerdo con el sistema de SEAL, el medidor eléctrico se instaló recién en octubre de 2025.

Durante la visita de este medio no se logró ubicar a la propietaria Zegarra Rivas en el establecimiento. Si bien el coronel Huamaní Juárez fue rotado a otra unidad militar, quien continuó al mando del cuartel Mariano Bustamante, hasta el 31 de diciembre del 2025, es el coronel Quispe Astete, Este último tampoco fue encontrado dentro de la institución castrense. Este medio solicitó entrevista formal con el jefe militar pero hasta el cierre de este informe no hubo respuesta. De manera extraoficial Quispe Astete indicó que estaba impedido pronunciarse de acuerdo al Reglamento del Servicio en Guarnición para las FF.AA y PNP.

Más tarde, fuentes aclararon que la Concesión del negocio del CarWash fue entregada directamente por la III División del Ejército Peruano, con base en la zona de Rio Seco en Cerro Colorado. Es más, todas las concesiones de bienes inmuebles del Ejército en Arequipa, incluidos todos los cuarteles ubicados en la región, son autorizados y entregados por los jefes militares, principalmente por el Jefe del Estado Mayor de la III División del Ejército de turno.

Este medio solicitó entrevista con algún representante de la III División del Ejército Peruano en Arequipa, pero hasta el cierre de esta edición no dieron ninguna respuesta. Es más, formalmente se solicitó información respecto a los contratos de arrendamiento de bienes inmuebles ubicados en el Cuartel de Mariano Bustamante, pero tampoco han respondido. ¿Qué ocultan? ¿Cuál es el procedimiento que realizan los altos mandos militares para entregar las concesiones de bienes inmuebles propiedad del Ejército? ¿No se dieron cuenta que estos negocios estaban robando electricidad al cuartel de Mariano Bustamante?

Carga antecedentes 

Este caso se suma a otros antecedentes que arrastra Quispe Astete. En noviembre pasado fue detenido por la Policía Anticorrupción tras descubrirse que un grupo de soldados bajo su mando realizaba labores de desmontaje de la carpa del circo La Tarumba, en Vallecito, pese a tratarse de un evento privado. 

Los militares, con trajes de obreros, hicieron labores ajenas a su función durante dos días. Aun así, el Ejército Peruano solo informó que iniciarían las investigaciones internas, pero no llegó a buen puerto. Aunque no fue separado del cargo, las investigaciones por presunto peculado de uso continúan en las instancias judiciales.