Por Sergio Mostajo C. Periodista
Es actor protagónico, ¿la obra?, “El drama peruano”, hablo de la minería formal, presente en casi todo el quehacer nuestro, está en gran parte del territorio nacional, en la concesión de los grandes y pequeños yacimientos, unas veces como mineral en bruto y otras como procesado.
A la minería le debemos la maquinaria que se emplea en la construcción de carreteras, puentes, túneles, líneas férreas, barcos, viviendas, centros comerciales; le debemos los instrumentos que se emplean en la medicina; le debemos las herramientas que se emplean en la agricultura; le debemos las máquinas que se emplean en la industria, en la fabricación de prendas de vestir; le debemos estar presente en un largo etcétera que nos hace la vida cómoda y civilizada.
El común de las personas solo oímos hablar de la minería cuando hay conflictos políticos y sociales. Cuando se trata de licencias, de concesiones, de impuestos, de canon. Cuando los colectivos, generalmente de izquierda, las acusan de contaminar el medio ambiente, depredar bosques, de mal utilizar los recursos hídricos. Incluso se les llega a culpar por los altos índices de pobreza en sus zonas de influencia.
Estas culpas y acusaciones son enervadas por dirigentes y pseudo dirigentes presentes en cuanta marcha, protesta, toma de carreteras, bloqueo de puentes e incluso enfrentamientos con las fuerzas del orden que se activan en nuestro vasto territorio.
Empero hay un escenario clave, actualmente, copado y ganado por los opositores de la minería, se trata de los medios de comunicación, sobre todo en provincias. Allí están siempre presentes pronunciando discursos que la pintan como el GRAN ENEMIGO. Esta narrativa repetitiva, hora tras hora, día tras día, cala en el imaginario popular, se hace carne, se convierte en una GRAN VERDAD.
Es allí donde la minería es EL ACTOR INVISIBLE y añado, el ACTOR MUDO. Sus directivos, funcionarios o representantes nunca o casi nunca están PRESENTES en esos medios. No aparecen para decir su verdad, para refutar esa narrativa unilateral, lograr una entrevista con alguno de ellos es una misión imposible, solo los vemos aparecer a cuenta gotas en medios capitalinos.
Deben cambiar ese comportamiento. La presencia en medios, capitalinos y principalmente provincianos, en sus zonas de influencia es, desde mi punto de vista, vital e importante, nos permitirá tener información de la otra parte. Sus planes de medios elaborados por sus áreas de imagen institucional deben considerar su participación, sino de los miembros de la alta dirección, por lo menos de voceros autorizados.




