La muerte de una joven de 18 años dentro de la Piscina Municipal Jorge Chávez, en Paucarpata, ha encendido alertas sobre la seguridad en espacios públicos administrados por la comuna. La víctima fue hallada sumergida por sus propios familiares y no recibió auxilio especializado inmediato, en un caso que ahora es materia de investigación fiscal.
Dana Nina A. había acudido al recinto acompañada de su hermano, su padre y su tío. La tarde transcurría con normalidad hasta que, de manera repentina, sus familiares la vieron inmóvil en el fondo de la piscina. La escena se tornó desesperante. Al sacarla del agua y pedir ayuda, confirmaron que ya no reaccionaba, pese a los intentos por reanimarla en el lugar.
El drama se profundizó cuando testigos señalaron que no había personal de salvataje disponible al momento del incidente. Solo se encontraba un trabajador encargado de la apertura del establecimiento. Ante la ausencia de auxilio especializado, fue el propio padre quien ingresó a la piscina para retirar el cuerpo de su hija, mientras sufría una severa crisis nerviosa que lo llevó incluso a desvanecerse frente a los asistentes.
La joven sabía nadar, aunque se conoció que padecía epilepsia, un dato que añade complejidad a la investigación. Agentes de Serenazgo y de la Policía Nacional acordonaron el área y dieron inicio a las diligencias preliminares. El Ministerio Público autorizó el levantamiento del cadáver y busca determinar las causas exactas del fallecimiento, así como posibles responsabilidades vinculadas a las condiciones de seguridad del recinto municipal.




