Una estudiante nadadora de Tacna, de apenas 16 años, alertó a todos los espectadores tras desvanecerse durante la prueba de natación de los Juegos Escolares Macro Regionales en Arequipa. Entre gritos de auxilio y la desesperación de sus compañeros, la adolescente fue sacada de la piscina sin que hubiera una ambulancia o personal médico cerca. Lo que pone en evidencia las falencias en la organización del evento.
Padres de familia y delegados denunciaron que la seguridad de los estudiantes estuvo en riesgo por la carencia de servicios básicos de emergencia. “No hubo ambulancia, ni médico, ni oxígeno. Tampoco había una enfermera en el tópico de acá”, reclamó Enrique Palomino, entrenador de la delegación tacneña. Advirtió además que otros tres escolares también sufrieron malestares.
La rápida reacción de entrenadores y de un médico que se encontraba circunstancialmente en la piscina permitió estabilizar a la menor antes de su traslado al hospital de EsSalud, donde recibió atención especializada. La competencia, iniciada a las 9:20 a.m., recién se retomó casi dos horas después, tras la llegada de personal médico y una ambulancia.
El especialista de la GREA, Jimmy Pinto, defendió la organización de los juegos indicando que los protocolos contemplan salvavidas y ambulancias en cada escenario. Atribuyó la ausencia inicial de la unidad de emergencia a un problema de acceso vehicular. También mencionó que una intervención anticipada del salvavidas habría significado la descalificación de la competidora.
Por su parte Cecilia Jarita, gerente regional de Educación, informó que se sometió a la menor a exámenes de pulmones y esófago, además de radiografías. Explicó que las náuseas posteriores obedecieron a la irritación generada por el cloro de la piscina. Además, acusó que la estudiante ya había presentado molestias previas, aunque pudo competir.
El episodio abrió un debate sobre la capacidad organizativa de la GREA para un evento que, por segundo año consecutivo, tiene a Arequipa como sede y convoca a delegaciones de Tacna, Moquegua y Puno. Los padres de familia insistieron en que la prioridad debe ser la seguridad antes que la competencia.




