La sala de partos, un espacio pensado para proteger la vida, quedó bajo escrutinio. Un atentado contra una madre y su recién nacido en el Hospital Goyeneche desató una reacción inmediata desde el Consejo Regional. La gravedad del hecho provocó que la consejera Marleny Arminta convoque con urgencia a las máximas autoridades del sector Salud en Arequipa.
Arminta, presidenta de la Comisión de la Mujer, Niño, Niña, Adolescentes y Poblaciones Vulnerables, solicitó la presencia del gerente regional de Salud y de la directora del hospital para que expliquen lo sucedido. El pedido busca esclarecer responsabilidades y exponer las fallas que permitieron un hecho de esta magnitud dentro de un área crítica.
El episodio ha generado una profunda preocupación sobre el nivel de compromiso del personal de salud con la seguridad materno-infantil. La consejera advirtió que lo ocurrido pone en evidencia la necesidad de revisar de manera exhaustiva los protocolos de atención y de seguridad en las salas de parto. En estos espacios, subrayó, no puede existir margen para el descuido ni la improvisación.
Arminta remarcó que el caso no puede cerrarse solo con explicaciones formales. Insistió en la urgencia de implementar medidas concretas que eviten la repetición de situaciones similares y garanticen un entorno seguro para madres y recién nacidos. Además, aseguró que realizará un seguimiento permanente para defender los derechos de las familias afectadas.




