Vizcarra sufre crisis hipertensiva y es llevado a hospital

Una nueva alerta médica rodea al expresidente Martín Vizcarra. La mañana del viernes 19 de diciembre, el exmandatario sufrió una crisis hipertensiva severa mientras permanecía recluido en el penal Barbadillo, situación que obligó a su traslado inmediato al Hospital de Ate Vitarte. Tras varias horas de evaluación, Vizcarra retornó al penal, en medio de silencio oficial.

El episodio fue dado a conocer por Alejandro Salas, exministro de Trabajo y actual candidato del partido Perú Primero. Según relató, acudió a visitar a Vizcarra en horas de la mañana, pero durante el encuentro el exjefe de Estado presentó una descompensación que motivó la intervención del personal penitenciario y su posterior traslado a un centro de salud.

Hasta el cierre de esta nota, el Instituto Nacional Penitenciario no emitió ningún comunicado oficial sobre el estado de salud de Vizcarra ni sobre las condiciones en las que se realizó el traslado. El hermetismo institucional vuelve a marcar un episodio médico que involucra a una de las figuras políticas más polémicas de los últimos años.

No es la primera vez que el exmandatario enfrenta un cuadro similar bajo reclusión. El pasado 28 de agosto, cuando cumplía prisión preventiva en el mismo penal, sufrió otra descompensación que le impidió participar de manera virtual en una audiencia judicial programada. En esa ocasión, el jefe de salud del penal, John Lozano, informó que presentaba presión arterial elevada y que se le recomendó reposo.

Pese a los antecedentes, entonces se precisó que el cuadro no constituía una urgencia médica. Vizcarra cumple actualmente una condena de 14 años de prisión por los casos Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua, además de una inhabilitación de nueve años para ejercer cargos públicos. La sentencia concluyó que recibió sobornos por 2,3 millones de soles cuando fue gobernador regional, un fallo que hoy se entrecruza con reiterados episodios de salud dentro del penal.