Atentado en Trujillo no habría tenido como blanco a Armonía 10

El bus de la orquesta Armonía 10 de Walter Lozada quedó inutilizado tras la detonación de un explosivo frente a la discoteca Monasterio, en Trujillo, mientras la agrupación se presentaba en el local. Aunque inicialmente se creyó que el ataque iba dirigido contra los músicos, las investigaciones policiales han abierto una nueva hipótesis sobre el verdadero objetivo del atentado.

El estallido se registró alrededor de las 2:40 de la madrugada, cuando el bus permanecía estacionado a pocos metros del ingreso del local nocturno. La explosión dañó severamente la unidad, sin dejar heridos, lo que llevó a los investigadores a considerar que el objetivo principal no era causar víctimas, sino enviar un mensaje intimidatorio. La ubicación del artefacto y la ausencia de amenazas previas contra la orquesta reforzaron este nuevo enfoque.

Según reportes policiales y periodísticos, la discoteca Monasterio había sido objeto de amenazas extorsivas días antes del ataque. En el establecimiento se hallaron stickers atribuidos a la organización criminal ‘Los Pulpos’, banda dedicada al cobro de cupos a negocios. La detonación, que habría involucrado una granada, sería una advertencia directa para los administradores del local, como parte de un patrón de intimidación contra comercios nocturnos de la zona.

Aunque Armonía 10 ha sido víctima de extorsión en el pasado, en esta ocasión la orquesta habría resultado un daño colateral. El atentado se suma a otro ataque registrado horas antes contra una panadería cercana, lo que evidencia una escalada de violencia extorsiva en Trujillo. La Policía Nacional revisa cámaras de seguridad y ha reforzado las labores de inteligencia para identificar a los responsables y prevenir nuevos hechos similares.

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