La Agenda para el Desarrollo de Arequipa, integrada por universidades públicas y privadas, dio a conocer la Hoja de Ruta 2026-2031. Una propuesta multisectorial elaborada desde el ámbito académico para enfrentar los principales desafíos económicos, sociales e institucionales que atraviesa la región en los próximos años.
El documento fue elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de San Agustín, la Universidad Católica de Santa María y la Universidad Católica San Pablo. Esto como una respuesta técnica a un contexto marcado por brechas estructurales, obras públicas paralizadas y una creciente demanda ciudadana por mejores servicios y mayor gobernanza. La hoja de ruta plantea una visión de largo plazo y busca convertirse en un marco de referencia para las decisiones públicas y privadas que definan el rumbo de Arequipa entre 2026 y 2031.
Durante la presentación, el vicerrector académico de la Universidad Católica San Pablo, Efraín Zenteno Bolaños, subrayó que la implementación de la propuesta requiere el compromiso conjunto de universidades, sector privado y Estado. Señaló que el rol de la academia es promover el diálogo y aportar al debate técnico, mientras que otras instituciones deberán asumir tareas de ejecución, seguimiento y sostenibilidad. En ese sentido, exhortó a los candidatos a cargos presidenciales, regionales y municipales, así como a las autoridades en funciones, a asumir el documento como una guía común para la toma de decisiones.
La presentación se realizó en el Centro Cultural de Mollendo de la UCSM, como parte de un esfuerzo por descentralizar el debate regional. Allí se destacó la necesidad de incorporar propuestas adicionales vinculadas al crecimiento económico. Tales como la mejora de la infraestructura vial ante el incremento del transporte de carga y la ejecución de proyectos hídricos para atender la demanda del valle de Tambo.
La hoja de ruta se estructura en seis ejes estratégicos que abarcan crecimiento económico sostenible, infraestructura social, salud, educación e innovación, seguridad, gobernanza y sostenibilidad ambiental. Entre sus propuestas figuran la reactivación de proyectos como Majes-Siguas II y la carretera Arequipa–La Joya, así como la atención de problemas estructurales reflejados en las más de 130 obras públicas paralizadas que hoy afectan la competitividad y el desarrollo regional.




