Las protestas laborales volvieron a las calles de Arequipa este vierne s26 de diciembre, cuando sindicatos de la embotelladora Coca-Cola y de la minera Cerro Verde realizaron movilizaciones simultáneas para exigir mejoras salariales, condiciones adecuadas de seguridad y respuestas concretas a sus pliegos de reclamos, algunos de ellos en negociación desde hace varios meses.
En el caso de Coca-Cola, los trabajadores afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Embotelladora Corporación Lindley (Sinatrel) salieron a las calles recordando que se encuentran en huelga desde abril, luego de agotar las etapas de negociación colectiva y conciliación. Sus dirigentes señalaron que, si bien algunos puntos del pliego fueron atendidos, el incremento salarial sigue sin resolverse, pese a que el Ministerio de Trabajo ha reconocido la legalidad de la medida a nivel nacional.
Durante la movilización en el centro de Arequipa, los manifestantes denunciaron un trato desigual frente a otros sindicatos de la misma empresa, señalando que mientras algunos trabajadores recibieron incrementos mayores, ellos continúan con aumentos mínimos. Según el sindicato, cerca de 800 trabajadores permanecen en protesta en todo el país, y en regiones como Trujillo ya se han registrado incidentes aislados con la Policía.
De manera paralela, los trabajadores de la minera Cerro Verde también intensificaron sus reclamos tras no obtener respuestas en plantones previos frente a la empresa. Alrededor de 1,500 empleados exigen mejoras urgentes en seguridad y salud laboral, advirtiendo riesgos derivados de extensas jornadas y condiciones físicas exigentes. El sindicato anunció que continuará con las protestas en las vías de acceso, aunque aseguró que mantendrán el tránsito habilitado parcialmente para reducir el impacto en la ciudad.




