Detrás de los viñedos de Autodema se oculta un desorden en la producción, almacenamiento y comercialización de vinos que, incluso, generó un déficit millonario para el estamento. Esto lo reveló la Contraloría General de la República (CGR), mediante el Informe de Visita de Control N° 034-2025-OCI/0617-SVC, que evaluó el «Destino de los productos agrícolas del Centro Vivero Vitivinícola – 2025».
La principal irregularidad detectada radica en la falta de alineación entre los indicadores del Plan Operativo Institucional (POI) 2025 del Centro Vivero Vitivinícola (CVV) y el Plan Estratégico Institucional (PEI) 2024-2027 del Gobierno Regional de Arequipa (GRA). El PEI establece un objetivo claro para Autodema: la transferencia tecnológica progresiva para los productores de la Irrigación Majes, con una meta específica para el 2025 de 120 paquetes tecnológicos transferidos a productores agrícolas/agropecuarios.

No obstante, el POI Consistenciado de Autodema y el POI del CVV programaron actividades con unidades de medida enfocadas en la producción física, no en la transferencia de conocimiento. Dichas actividades se miden en kilogramos (200,004.00 kg para manejo y transferencia tecnológica), litros (26,509.00 L para procesamiento de uva) y botellas (10,807.00 unidades para promoción de productos). Estas unidades no cumplen el propósito de medir la efectiva transferencia tecnológica a los agricultores.
La comisión de control advierte que esta falta de concordancia en la planificación pone en riesgo la efectividad de la transferencia tecnológica y la eficiencia del gasto público. El Centro Vivero Vitivinícola tiene un presupuesto total programado para el ejercicio fiscal 2025 de S/ 1,101,165.00, y al ejecutar actividades productivas no alineadas al objetivo estratégico, los recursos se destinan a fines que no fortalecen la competitividad y productividad como exige el PEI.
No hay control
Además, se evidenciaron fallas graves en el control de inventarios, reflejadas en las inconsistencias entre los pedidos de salida y las ventas de uva de mesa; y entre las salidas de productos vitivinícolas de bodega y los ingresos a puntos de venta. Estas deficiencias comprometen el resguardo de los bienes, la confiabilidad de la información y el buen uso de los recursos.
Un claro ejemplo es la contabilidad de las uvas de mesa. En el caso de la variedad Red Globe, la cantidad consignada en el Pedido Comprobante de Salida (PECOSA) difiere de la cantidad vendida. Por ejemplo, en enero, se registró una diferencia negativa de -130.00 kg (47,519.00 kg en pecosa frente a 47,649.00 kg en ventas). En mayo, se identificó un desajuste de -725.00 kg (726.0 kg en pecosa frente a 725.00 kg en ventas).
Faltan vinos

Aún más grave es el desorden en los productos vitivinícolas procesados. La auditoría determinó una diferencia total de 4,669.69 litros de vino entre las salidas registradas en la bodega del CVV y los ingresos reportados en los puntos de venta (Vivero, CIMA, Campamento Majes y Almacén Cayma), incluyendo degustaciones. Esta cifra representa una pérdida o descontrol considerable de los productos transformados.
El ente de control determinó el faltante de líquidos: el vino Semiseco SS presenta la mayor diferencia, con 2,855.49 litros de inconsistencia. Le sigue el vino Italia con un faltante de 1,380.25 litros y el vino Rosse con 242.25 litros no justificados.
Esto ha provocado un déficit económico generado por el CVV al realizar actividades económicas no autorizadas. En el periodo de enero a octubre de 2025, el Centro ejecutó gastos por un total de S/ 871,948.36. Frente a esta ejecución de gastos, los ingresos por actividades económicas (comercialización de productos y servicios) fueron de S/ 644,981.29. El resultado es un déficit económico neto de S/ 226,967.07, lo que expone a un riesgo potencial a los recursos
Sin registro sanitario

La unidad contralora también advierte que el Centro Vivero Vitivinícola ha estado elaborando productos vitivinícolas (vinos, piscos) y realizando actividades empresariales, a pesar de estar impedido de hacerlo. Esta conducta expone a la entidad a la aplicación de sanciones administrativas y la imposición de multas.
Aún peor, se revelaron fallas que comprometen directamente la salud del consumidor es la comercialización de dieciséis productos vitivinícolas que carecen de Registro Sanitario y Registro de Lote en sus etiquetas. Este incumplimiento normativo afecta gravemente la trazabilidad de los productos y pone en riesgo la salud y seguridad del consumidor, haciendo a la entidad pasible de sanciones.
Asimismo, se detectaron serias deficiencias en la gestión operativa, incluyendo un deficiente almacenamiento, un registro bincard (registro físico) sin actualización y la presencia de agroquímicos vencidos en las instalaciones. Estas condiciones sitúan en riesgo la salud del personal y el medio ambiente y también podrían comprometer la calidad de la producción agrícola futura. Este medio se comunicó con el gerente de Autodema, Duberly Otazú García. El funcionario solo atinó a señalar que se encontraba en “capacitaciones” y que se informaría del tema.




