La construcción de la presa de siembra y cosecha de agua en el anexo de Quichinihuaya, en el distrito de Yarabamba, alcanza actualmente un avance físico cercano al 40%, según informaron las autoridades locales. Se trata de una de las principales obras hídricas que se ejecutan en la zona y que busca mejorar la disponibilidad de agua para la actividad agrícola y ganadera.
El proyecto demanda una inversión de más de 22 millones de soles y forma parte de las iniciativas destinadas a enfrentar los efectos de la escasez hídrica y la variabilidad climática que afecta a las zonas rurales de la región. Una vez concluida, la infraestructura permitirá almacenar aproximadamente 263,353 metros cúbicos de agua, volumen que servirá para abastecer los sistemas de riego durante los meses de menor disponibilidad.
Entre los trabajos más importantes se encuentra la construcción del cuerpo principal de la presa, un dique de 20 metros de altura levantado con material de relleno de rocas. Además, la estructura contará con un geocompuesto impermeable de alta resistencia, compuesto por una geomembrana flexible de PVC plastificado, diseñado para evitar filtraciones y garantizar la durabilidad de la obra.
Para proteger el dique frente a la erosión se instalará un sistema de enrocado tipo RIP RAP con rocas volcánicas, además de barandas metálicas a lo largo de 140 metros en la coronación de la presa. El proyecto también incluye la construcción de diversas estructuras complementarias como vertedero, aliviadero, disipadores de energía, bocatoma, muros de encauzamiento, zanjas pluviales y un cerco perimétrico.
De acuerdo con las estimaciones, la obra beneficiará directamente a más de 1,600 agricultores y ganaderos del distrito de Yarabamba, quienes dependen del agua para el riego de cultivos y la crianza de ganado. Con ello se espera mejorar la productividad agrícola y reforzar la seguridad hídrica en esta parte de la región Arequipa.




