Gregoria Quispe Monroy, coordinadora de 18 ollas comunes en la parte media y alta de Cayma, lidera un esfuerzo que alimenta diariamente a cientos de vecinos, especialmente niños y personas de la tercera edad, asegurando que nadie quede sin un plato de comida. Desde la pandemia, estas mujeres han demostrado resiliencia, organización y compromiso, gestionando recursos tanto privados como estatales para apoyar a quienes más lo necesitan.

“Mi labor consiste en guiar y coordinar a las mujeres que lideran cada olla común, transmitiendo los acuerdos municipales y asegurando que cada comensal reciba su alimento diario. Ellas son valientes, han sacado adelante sus ollas desde la pandemia y continúan luchando con coraje a pesar de la falta de apoyo y equipamiento”, señala Gregoria.

Decenas de mujeres trabajan diariamente para garantizar alimento.

Entre los principales desafíos se encuentran la indiferencia de algunas autoridades y la carencia de recursos. A pesar de ello, Gregoria resalta que la intención de las ollas comunes no es lucrar, sino servir a la comunidad, proporcionando menús asequibles a quienes más lo necesitan. Su mayor orgullo es ver la fortaleza y dedicación de estas mujeres, que operan sin ser autoridades, pero con un profundo compromiso social.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Gregoria envía un mensaje especial: “Un saludo muy fraterno a todas las mujeres y a las presidentas de las ollas comunes. Que Dios las bendiga, que no se cansen y que no pierdan la fe ni la esperanza. Seguiremos adelante, sacando adelante a nuestra comunidad con fuerza, valentía y solidaridad”.

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