El Gobierno peruano declaró el estado de emergencia por 14 días en el suministro de gas natural tras una fuga acompañada de una deflagración en el ducto de Camisea, a la altura del kilómetro 43, en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, región Cusco. La medida fue dispuesta por el Ministerio de Energía y Minas, que activó los protocolos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

La empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), operadora del sistema, informó que activó su plan de respuesta de emergencia, cerró válvulas y aisló el tramo afectado. Como medida preventiva, suspendió temporalmente el transporte de líquidos de gas natural (LGN) y la inyección de gas natural (GN) en el punto de recepción del sistema. Posteriormente, la compañía confirmó que la emergencia fue controlada y que se investigan las causas del incidente.

El ducto afectado, de 729 kilómetros de longitud, conecta los yacimientos de la Amazonía con la costa del Pacífico, donde el recurso se destina al mercado interno y a la exportación. Es la primera vez en más de dos décadas de operación que el transporte se interrumpe por un periodo estimado de hasta dos semanas. Durante este lapso, el suministro se limitará a 70 millones de pies cúbicos diarios, priorizando hogares, comercios y transporte público.

La distribuidora Cálidda solicitó a la población moderar el consumo y precisó que no se incluirá a vehículos de carga, taxis, minibuses ni mototaxis dentro del grupo prioritario. Según TGP, no existen comunidades a menos de 16 kilómetros del punto del incidente, por lo que no se han reportado afectaciones directas a la población. Las autoridades no han detallado aún el impacto en las exportaciones de gas natural licuado, que tienen como principales destinos mercados asiáticos.

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