La visita del presidente José María Balcázar Zelada y sus ministros de Estado al sector de Villa Continental, en el distrito de Cayma, duró menos de siete minutos y se realizó bajo fuerte resguardo policial. Vecinos lo recibieron con carteles exigiendo presupuesto y apoyo para los damnificados por los huaicos. La breve inspección generó molestia entre las familias afectadas. “Entró, miró y se fue”, reclamó una madre.
El 19 y 22 de febrero, dicha zona fue una las más golpeadas por las lluvias, un huaico causo que el puente este en riesgo de caer, casas colapsadas, lodo y piedras de gran tamaño, aun bloquean algunas calles.
Asimismo, dirigentes que llegaron de otras partes de Alto Cayma, intentaron llevar al mandatario peruano al sector Señor de los Milagros, donde varias familias duermen en carpas tras perder sus viviendas. A pesar de que vienen recibiendo apoyo de empresas privadas y del gobierno local, manifestaron que mayor atención ante el frío y la incertidumbre que vive.

INDIGNACIÓN
Edgar Ventura, presidente de la Asociación de Villa Continental, expresó su indignación y decepción por lo que consideró una oportunidad perdida para escuchar a la población de parte del presidente. “Hubiésemos querido que nos escuchen. Ha sido muy importante que nos den palabras de aliento”, señaló. Sin embargo, sostuvo que la visita presidencial fue insuficiente. “Más que burlados, nos sentimos aislados, solos, sin esa fortaleza que deberían darnos nuestras autoridades”, remarcó.
Ventura explicó que el puente del sector es un acceso clave hacia Cerro Colorado y otras zonas, por lo que su deterioro afecta la movilidad, el comercio y el inicio del año escolar. “Si no se rehabilita, prácticamente quedamos aislados”, advirtió.
Asimismo, cuestionó la falta de anuncios concretos sobre maquinaria y apoyo inmediato. “Esperábamos soluciones, alternativas, algo que nos permita salir adelante juntos”, enfatizó.

IGNORADOS
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Vivienda Pioneros de Cayma, Gregoria Quispe cuestionó que el mandatario permaneciera solo unos minutos en Villa Continental y afirmó que los vecinos se sintieron ignorados en medio de la emergencia por lluvias.
“Todos los que hemos estado ahí nos hemos sentido bien indignados. Vino, miró la quebrada y se fue, no dijo ni siquiera una palabra”, afirmó. Según relató, varias familias afectadas, incluso algunas que perdieron sus viviendas, esperaban ser escuchadas tras permanecer toda la mañana en la zona.

Quispe también cuestionó la falta de coordinación entre autoridades y la ausencia de respuestas claras. “Con cien mil soles, ¿qué se va a hacer? Eso me dio cólera”, señaló, en referencia al anuncio preliminar de presupuesto.
La dirigente fue enfática al describir el sentimiento vecinal: “Nos sentimos decepcionados. En estos momentos deberían ser un solo equipo y no estar echándose la culpa”. Ahora los vecinos evalúan organizarse para exigir acciones concretas ante los daños en vías y quebradas que mantienen en riesgo a varias familias.




