Una investigación periodística reveló que el 3 de febrero el entonces congresista José María Balcázar ingresó al penal de Barbadillo, ubicado en el distrito limeño de Ate, para reunirse con el expresidente Pedro Castillo. La visita se realizó junto a otros cuatro parlamentarios bajo el argumento de cumplir labores de fiscalización.

Según el registro de ingresos, el grupo accedió al establecimiento penitenciario a las 4:55 p. m. y permaneció hasta las 6:51 p. m., casi dos horas después del horario regular de atención, fijado hasta las 4:00 p. m. Además, los días de visita autorizados para el exmandatario estaban restringidos a los sábados, lo que ha generado cuestionamientos sobre las condiciones en que se produjo el encuentro.

El contexto político era particularmente sensible. Para entonces ya se habían presentado siete mociones de censura contra el presidente del Congreso, José Jerí, y se preparaba un pleno extraordinario para debatirlas. Una semana después de la visita, el legislador Guido Bellido expresó públicamente su respaldo a Balcázar como alternativa para asumir la presidencia transitoria del Parlamento.

La investigación también da cuenta de que el 19 de diciembre Balcázar recibió en su despacho a Irma Castillo Terrones, hermana del exjefe de Estado, y a Dermalí Cubas, personero legal del partido Todos con el Pueblo, agrupación vinculada a Castillo que no logró inscribirse oportunamente para participar en las elecciones.

Días después de que Balcázar asumiera la presidencia del Congreso, la defensa legal de Castillo presentó una solicitud de indulto presidencial, alegando persecución política y apelando a la “confianza legítima” generada por el nuevo escenario parlamentario. No obstante, un comunicado oficial de Presidencia señaló que no existe en agenda ningún indulto en trámite y que la gestión se enfocará en seguridad nacional, elecciones y estabilidad económica.

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