El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró este jueves en Washington la primera reunión de su Junta de Paz con una ambiciosa promesa; extender sus esfuerzos para poner fin a conflictos más allá de Gaza y trabajar con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para “devolverle la salud” al sistema multilateral, al que previamente ha criticado con dureza.
“Necesita ayuda. Tiene un potencial enorme, pero necesita mucha ayuda”, afirmó Trump, quien vaticinó que su organismo tendrá tanto éxito que “prácticamente supervisará a las Naciones Unidas y se asegurará de que funcionen bien”.
COMPROMISOS PARA GAZA
El mandatario reiteró que su país aportará 10.000 millones de dólares a la iniciativa creada inicialmente para respaldar la implementación del acuerdo entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, rubricado en Egipto en octubre pasado.
Además, anunció que Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Catar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait comprometieron más de 7.000 millones de dólares adicionales para la reconstrucción del territorio palestino. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó una campaña para recaudar 75 millones destinados a proyectos deportivos en Gaza.
Cinco países; Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania, aportarán personal a la Fuerza Internacional de Estabilización, que podría alcanzar los 20.000 efectivos y operar junto a 12.000 policías palestinos en Rafah. El presidente argentino, Javier Milei, ofreció el apoyo de los Cascos Blancos.
EXPANSIÓN GLOBAL
Trump insistió en que la mayoría de los países invitados se han sumado a la Junta y aseguró que el modelo podría replicarse en otros focos de conflicto en el mundo.
En ese contexto, lanzó una advertencia directa a Irán y señaló que podría tomar una decisión “en los próximos diez días” si no hay avances para limitar su programa nuclear, en medio de un despliegue militar estadounidense en la región.




