La salida del funcionario se produce mientras provincias como Castilla, La Unión y Caravelí enfrentan huaicos, desbordes y pueblos aislados. Autoridades regionales advierten que el cambio técnico retrasa la llegada de ayuda urgente.
El reciente relevo del gerente de Gestión de Riesgos de Desastres y coordinador del Centro Operaciones de Emergencia Regional (COER) del Gobierno Regional de Arequipa (GRA), Juan Francisco Portilla, reemplazado por José Antonio Carrera Paulette; ha desatado una ola de críticas entre autoridades regionales y distritales. La decisión, calificada de «inoportuna», ocurre en el momento más crítico de la temporada de lluvias, cuando múltiples provincias del departamento se encuentran bajo el asedio de la naturaleza.

UN CAMBIO BAJO LA LUPA
El consejero regional César Huamantuma fue uno de los primeros en alzar la voz, señalando que la medida carece de sentido estratégico dada la coyuntura. “Es el momento menos indicado para cambiar a un funcionario de esta relevancia”, enfatizó. Según Huamantuma, el crecimiento de los caudales y la activación de quebradas en Castilla, La Unión, Condesuyos y Caravelí requieren de una gestión con continuidad y no de improvisación.
Además, denunció la falta de transparencia en la designación. “No sabemos quién es el nuevo encargado, sus antecedentes ni el motivo real del cese del anterior. El gobernador debe dar una explicación inmediata”, sostuvo, adelantando que el nuevo funcionario será citado al Consejo Regional para exponer su plan de acción frente a los desastres actuales.
La preocupación no solo es política, sino logística. Desde el distrito de Andagua, el gerente municipal Jimmy Begazo alertó que este cambio administrativo es un golpe directo a la operatividad.
“Hemos venido (al COER) para concretar compromisos ya asumidos con la gestión anterior para atender emergencias, pero este relevo implica volver a fojas cero y perder tiempo valioso”, lamentó Begazo.
Actualmente, varios anexos de la zona alta de Arequipa permanecen incomunicados por la destrucción de vías. La falta de maquinaria pesada para rehabilitar los caminos es la mayor urgencia, una gestión que hoy se encuentra en el limbo administrativo debido a la rotación de personal.




