El Congreso reunió 80 firmas para que Fernando Rospigliosi, presidente del Parlamento, convoque al Pleno Extraordinario donde se debatirá la moción de censura contra José Jerí. La iniciativa surge tras denuncias por reuniones privadas con empresarios y cuestionamientos sobre contrataciones irregulares en entidades estatales.
Eduardo Salhuana, vocero de Alianza para el Progreso, afirmó a RPP que “Nosotros no hemos tomado una decisión precipitada” y confirmó que su bancada respaldará la convocatoria, destacando que el Congreso debe cumplir su rol de control político incluso a pocas semanas de las elecciones.
Ernesto Álvarez, presidente del Consejo de Ministros, añadió también a la misma emisora que “¿Vale la pena cargar con la mochila antes de la primera vuelta? Y la segunda, un poco más profunda, es: ¿los hechos que aparecen constituyen realmente una causal suficiente de vacancia?”, resaltando los riesgos de debatir sin evidencia sólida.
Por su parte, la bancada de Fuerza Popular señaló a Canal N que solo apoyarán la vacancia si hay pruebas concretas de delitos. Miguel Torres explicó: “Nosotros vamos por la vacancia ni bien se demuestre que existe alguna prueba de algún delito concreto”, advirtiendo que actuar sin evidencia podría generar incertidumbre política.
Finalmente, Fernando Rospigliosi recordó que “si plantean en la moción de convocatoria al pleno que se trata de una censura, nadie puede modificarlo, así a mí no me guste”, reafirmando que el procedimiento es válido y obligatorio según las normas del Congreso.
A pocas semanas de las elecciones presidenciales, el debate sobre la permanencia de Jerí no solo cuestiona su continuidad, sino que también influye en la percepción ciudadana sobre la institucionalidad. La decisión de convocar el Pleno será clave para equilibrar el control político y la estabilidad del país.




