Salud: primer día de huelga indefinida de médicos deja sin atención primaria a miles

La jornada del 29 de enero amaneció con hospitales y centros de salud prácticamente paralizados en Arequipa. La huelga acatada por la Federación Médica golpeó de lleno a los pacientes, quienes terminaron siendo los principales damnificados de una crisis que se arrastra desde hace años.

Desde la madrugada, decenas de personas llegaron al hospital Honorio Delgado Espinoza y Goyeneche con la esperanza de ser atendidos. Algunos viajaron desde Juliaca, otros desde Camaná o el valle de Tambo, en Islay, cargando no solo sus dolencias, sino también el gasto de pasajes y la expectativa de una cita esperada por semanas o meses. Nada de eso importó. Al llegar, se encontraron con consultorios cerrados y huelgas por todo lado. 

Jornada de lucha 

Desde muy temprano, los médicos de los hospitales Minsa estuvieron haciendo plantones.

La protesta médica no surgió de la noche a la mañana. Los galenos del Honorio Delgado explicaron que trabajan en condiciones precarias: el hospital no cuenta con tomógrafo propio ni resonador magnético. Además varios equipos esenciales permanecen inoperativos, obligando a los pacientes a recurrir a clínicas privadas. 

A esta situación se suma un problema aún más grave. Sucede que la Contraloría General de la República advirtió sobre el deterioro de los cimientos del nosocomio, una amenaza latente en una ciudad sísmica como Arequipa. Estas deficiencias no son recientes y responden a gestiones anteriores que nunca resolvieron los problemas estructurales. Pese a anuncios reiterados sobre presupuestos y mejoras, hasta ahora no existe una solución concreta.

Las cifras reflejan la magnitud del impacto. Según René Flores, presidente de la Federación Médica de Arequipa, más de 7 mil atenciones diarias dejaron de realizarse en hospitales y establecimientos del primer nivel mientras dure la huelga indefinida.

La afectación se concentra principalmente en la consulta externa de los nosocomios. Aunque días antes el hospital Honorio Delgado había anunciado la suspensión de citas y turnos, luego modificó su comunicado asegurando una atención normal. Algo que el propio gremio médico desmintió.

Lo único garantizado, según los dirigentes, es la atención de emergencias y urgencias, para no poner en riesgo la vida de pacientes críticos. Todo lo demás quedó en pausa. Flores precisó que alrededor de 6 mil trabajadores acatan la paralización. Además de la atención médica, también se suspendieron actividades académicas y estrategias sanitarias, Esto anticipa una acumulación de pacientes difícil de revertir en el corto plazo.

Por mejores condiciones 

Los más afectados son los pacientes. Las citas tendrán que ser reprogramadas.

El galeno fue enfático al señalar que no se trata de reclamos salariales. “Exigimos transparencia en el uso del presupuesto y rechazamos una gestión que prioriza criterios políticos antes que técnicos”, afirmó.

La huelga no involucra únicamente a médicos. Enfermeras y personal asistencial también se sumaron, denunciando la reducción de guardias hospitalarias de diez a cinco desde octubre, el incumplimiento del pago del bono APS y constantes maltratos por parte de las direcciones y del gerente de Salud, Walter Oporto Pérez. 

Piden su renuncia

Mientras los servicios se reducen al mínimo, los gremios se movilizaron hasta el Consejo Regional de Arequipa (CRA). Médicos del Honorio Delgado, el Goyeneche y el Iren Sur exigieron la destitución inmediata de Oporto Pérez, al atribuirle los problemas que atraviesa el sector. Es decir, la demanda principal recae eso es su destitución del cargo. 

El presidente del Cuerpo Médico del Hospital Goyeneche, Percy Manrique, sostiene que la actual gestión ha provocado una caída alarmante de los indicadores de salud y evidencia una ausencia total de liderazgo. Aunque se exigió su destitución desde hace meses, el funcionario goza del respaldo del gobernador Rohel Sánchez, quien se ha negado a quitarle la confianza. 

Minimiza huelga

Oporto minimizó la protesta, pero lo cierto es que varios centros de salud no atendieron.

Pese a este escenario, el gerente regional de Salud optó por minimizar la crisis qué atraviesa su cartera. No contento con eso, tildó de mentirosos a los médicos y se aferró al cargo. Para el funcionario, prácticamente todo marcha viento en popa, cuando la en realidad es completamente distinta. 

“Hemos verificado que la atención es complementariamente normal. No hay razón válida para paralizar. Que se pretenda decir que no hemos hecho nada, que los trabajadores trabajan en malas condiciones, es una mentira. No hay razones válidas para pretender hacer una paralización, incluso indefinida. Yo estoy abierto totalmente al diálogo. No me corresponde definir mi salida, le corresponde a la autoridad. Los cargos de los funcionarios públicos siempre están a disposición de la autoridad”, declaró el funcionario. 

Quedó claro que Ana Gutiérrez está pintada en el gobierno regional. No sabe o no puede tomar decisiones.

La respuesta política tampoco ofrece alivio. Y es que la gobernadora encargada, Ana María Gutiérrez Valdivia, anunció que convocará a reuniones, pero dejó claro que no removerá al gerente de Salud mientras dure su encargatura, trasladando la responsabilidad al gobernador Rohel Sánchez. Este último se encuentra de vacaciones y muy distante de los problemas que sienten los arequipeños. 

“Voy a convocar al gerente de salud y al gerente general para que atiendan a la Federación Médica y que escuchen sus reclamos. La designación de los gerentes es una decisión del gobernador. Mi encargatura es temporal, aunque haré las consultas para evaluar su cambio, quién está llamado a tomar esta decisión es el gobernador”, declaró. 

Esta postura fue duramente cuestionada por consejeros regionales como César Huamantuma y la presidenta del Consejo, Norma Ortega, quienes recordaron que la autoridad encargada sí cuenta con facultades para tomar decisiones inmediatas. De persistir la crisis, podría impulsarse la figura de la interpelación y posterior censura del funcionario. Mientras tanto, los pacientes siguen esperando y la crisis en salud continúa agravándose.