Sabancaya mantiene pulso eruptivo con explosión moderada

El volcán Sabancaya volvió a manifestar su actividad la mañana del 29 de enero con una explosión moderada que expulsó cenizas a varios kilómetros de altura. El evento, registrado a las 7:18 horas, fue monitoreado por el Instituto Geofísico del Perú, que confirmó que se trata de un proceso habitual dentro del actual estado eruptivo.

La explosión generó una columna de cenizas que alcanzó aproximadamente los 3 400 metros sobre el cráter. El material volcánico se dispersó hacia el distrito de Huanca y centros poblados cercanos, siguiendo la dirección del viento. Pese a la visibilidad del fenómeno, los especialistas descartaron variaciones relevantes en la dinámica del volcán, que permanece en nivel de alerta naranja.

Desde el Instituto Geofísico del Perú se activaron de inmediato los protocolos de información. Tras el evento, se emitió una alerta de dispersión de cenizas con el objetivo de mantener informadas a las autoridades y a la población. El jefe del IGP, Hernando Tavera, explicó que este tipo de comunicaciones busca ofrecer datos científicos claros y oportunos sobre la evolución del Sabancaya, evitando interpretaciones alarmistas.

El monitoreo se realiza de manera permanente desde el Centro Vulcanológico Nacional, ubicado en Arequipa. Allí, un sistema de vigilancia opera las 24 horas del día, los siete días de la semana, mediante estaciones sísmicas, geodésicas, satelitales y visuales.

Para el director del Observatorio Vulcanológico Nacional, Marco Rivera, la frecuencia de explosiones y la emisión intermitente de cenizas, gases y vapor de agua confirman que el Sabancaya sigue un patrón conocido.