A 43 años del asesinato de los periodistas en Uchuraccay, el Colegio de Periodistas del Perú en Arequipa puso sobre la mesa una advertencia clara: la censura no ha desaparecido, solo ha cambiado de forma. Hoy, dijeron, se expresa en procesos judiciales y denuncias que buscan frenar investigaciones incómodas y silenciar voces críticas.
Durante la ceremonia conmemorativa realizada en el parque El Periodista, la directora de Comunicaciones y Publicaciones del Colegio de Periodistas de Arequipa, Libertad Merma Torres, sostuvo que el sacrificio de los comunicadores asesinados en Uchuraccay trazó un mapa ético para el periodismo peruano. Desde ese legado, advirtió que el ejercicio periodístico enfrenta hoy formas más sofisticadas de censura. Donde el uso de querellas y denuncias penales se convierte en un mecanismo de presión contra quienes investigan corrupción.
Señaló que estas acciones no buscan esclarecer hechos, sino castigar al mensajero. Según explicó, el objetivo es intimidar, desgastar y desalentar investigaciones que incomodan al poder. En ese escenario, sostuvo que la libertad de prensa no se pierde de golpe, sino que se erosiona lentamente, entre procesos judiciales y amenazas veladas que terminan afectando el derecho de la ciudadanía a estar informada.
La decana del Colegio de Periodistas de Arequipa, Gisela Vilca Apaza, reforzó el mensaje. Recordó que Uchuraccay sigue siendo una herida abierta en la historia del país y afirmó que sin prensa libre no existe fiscalización ni democracia real. Cada agresión contra un periodista, dijo, vulnera un derecho fundamental de la sociedad.
En ese marco, Vilca Apaza exigió a las autoridades garantías efectivas para el ejercicio periodístico, investigaciones oportunas y sanciones ejemplares frente a cualquier forma de violencia contra la prensa. La ceremonia contó con el respaldo de la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero y reunió a autoridades civiles, académicas y gremiales, consolidando un espacio de memoria y defensa democrática.




