La Junta Nacional de Justicia (JNJ) resolvió destituir a Delia Espinoza del cargo de fiscal suprema, luego de culminar el proceso disciplinario iniciado por el incumplimiento de una resolución que ordenaba la reincorporación de Patricia Benavides. La decisión fue adoptada por unanimidad en sesión del pleno realizada el viernes 23 de enero.
Durante la lectura de la ponencia, a cargo del magistrado Víctor Hugo Chanduví Cornejo, se señaló que el procedimiento respetó el derecho de defensa de la magistrada y se desarrolló conforme a las reglas del debido proceso. En ese marco, la JNJ evaluó una serie de hechos vinculados al desempeño funcional de Espinoza frente a un mandato vigente del propio órgano constitucional.
Según lo expuesto, la destitución se sustentó en cargos por omisión, resistencia e instigación. En primer lugar, se determinó que Espinoza no ejecutó la resolución que ordenaba la reposición de Patricia Benavides como fiscal suprema. Asimismo, se le atribuyó haberse rehusado a cumplir funciones propias del cargo, al no convocar a la Junta de Fiscales Supremos para encauzar institucionalmente el proceso.
De igual modo, el pleno valoró la imputación referida a la instigación de personal fiscal y administrativo para permanecer durante aproximadamente cuatro horas en el noveno piso de la sede del Ministerio Público. De acuerdo con la resolución, dicha conducta tuvo un efecto obstructivo concreto que dificultó el cumplimiento del mandato emitido por la JNJ.
El informe que sirvió de base para la sanción fue elaborado por María Teresa Cabrera Vega, actual presidenta de la Junta Nacional de Justicia, y presentado el 14 de enero. En ese documento se concluyó que no se adoptaron medidas formales ni coordinaciones necesarias para ejecutar la reincorporación ordenada, pese a la notificación correspondiente.
El informe también advirtió sobre actos considerados atípicos en la dinámica institucional del Ministerio Público, como la vigilia registrada en la sede central y la concentración de personal en un punto estratégico del edificio. Estos hechos fueron evaluados como relevantes dentro del análisis disciplinario, en tanto alteraron la normalidad operativa de la institución.
Para la JNJ, las conductas atribuidas a Espinoza configuraron faltas muy graves al deber funcional de cumplir y hacer cumplir la Constitución y el ordenamiento jurídico. En ese sentido, el pleno sostuvo que la destitución resulta una sanción proporcional y necesaria para preservar la autoridad de las decisiones del órgano constitucional autónomo.
Con esta decisión, Delia Espinoza queda apartada de manera definitiva del Ministerio Público. La resolución marca un nuevo episodio en la relación entre la Junta Nacional de Justicia y la Fiscalía, en un contexto de alta sensibilidad institucional y seguimiento público a las decisiones disciplinarias adoptadas por el sistema de justicia.




