Tras retornar de su periodo vacacional, el gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez Sánchez, salió al frente para defender su gestión. Afirmó que su administración dejará obras encaminadas y con presupuesto asegurado. Esto pese a las críticas y a los bajos niveles de aprobación ciudadana.
El discurso oficial contrasta con la realidad de las principales megaobras bajo responsabilidad del Gobierno Regional de Arequipa. Las cuales, a un año de culminar el mandato, siguen paralizadas, entrampadas o sin un cronograma claro de ejecución. El propio Sánchez reconoció que el mayor logro de su gestión ha sido asegurar el financiamiento para destrabar los hospitales Maritza Campos y Camaná, proyectos heredados y largamente postergados.
“Para los hospitales Maritza Campos y Camaná ya logramos el financiamiento. Estamos en estudios de mercado para mandar las invitaciones a los consorcios, a través de un proceso no competitivo. Vamos a entregar todas nuestras obras en proceso de construcción. Y las obras de envergadura quedarán con el financiamiento comprometido”, se defendió el gobernador.
Mientras estos dos hospitales avanzan solo en el plano administrativo, los establecimientos de Chala y Cotahuasi permanecen completamente estancados, sin presupuesto asignado y sin fechas concretas para reiniciar las obras.
Proyectos transferidos

Una situación similar ocurre con Majes Siguas, considerado el proyecto emblemático de Arequipa. Y es que tras ser transferido al gobierno central no ha registrado avances reales en las obras de irrigación, permaneciendo como un expediente entrampado sin movimiento alguno en campo.
El hospital Goyeneche y el Iren Sur también fueron transferidos al Ejecutivo nacional con la promesa de nuevas infraestructuras. Pero hasta el momento no existe inicio de obra ni cronograma público que permita prever su ejecución.
Respecto al puente Arequipa–La Joya, Sánchez aseguró que el financiamiento está garantizado. Y que las observaciones de la Contraloría —donde se revelaron sobrevaloraciones en el expediente de saldo de obra— ya fueron subsanadas. Aunque el proyecto continúa sin empresa contratista que retome los trabajos.
“Está garantizado el presupuesto para el puente Arequipa— La Joya. No nos preocupa la desaprobación, la gestión es 2023-2026. Ya se subsanaron las observaciones de la Contraloría sobre el expediente de saldo de obra. Está en proceso para que se reinicie. Este mes se entrega”, dijo Sánchez.
Pese a ello, el gobernador afirmó que el reinicio de esta obra se concretará en el corto plazo y que el expediente de saldo de obra ya se encuentra en proceso para su ejecución definitiva. En su defensa, el gobernador sostuvo que su gestión no se mide por la desaprobación ciudadana, remarcando que el periodo 2023-2026 aún no concluye y que varias obras quedarán con financiamiento comprometido.




