Arequipa inicia el año 2026 con un ajuste que tendrá efectos directos en la economía familiar. A partir de febrero, Sedapar aplicará un incremento tarifario de 13.7 % en el servicio de agua potable, conforme a lo aprobado por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) mediante la Resolución N.° 00146-2025, publicada el 23 de diciembre de 2025 en el diario oficial El Peruano.
Este rebalanceo tarifario se ejecutará durante el tramo final del periodo regulatorio 2021-2026 y se reflejará de forma progresiva en los recibos de febrero y marzo. En algunos casos, incluso podría percibirse desde el ciclo de enero, según informó el jefe de la oficina desconcentrada de Sunass en Arequipa, Saúl Alire.
El impacto del reajuste no será uniforme. En Arequipa Metropolitana, los usuarios domésticos clasificados como pobres y pobres extremos, que acceden al subsidio cruzado, afrontarán un incremento mínimo. Para consumos de hasta 10 metros cúbicos, el pago mensual pasará de S/20 a S/21.06. Este ajuste responde, además, a la reducción del subsidio de S/0.95 a S/0.84, medida orientada a evitar una mayor afectación a este grupo vulnerable.
En contraste, los usuarios domésticos sin subsidio asumirán incrementos mayores. Con un consumo promedio de 12 m³, el recibo subirá de S/27.50 a S/30.80. Para quienes consumen 10 m³, el aumento será de S/2.4, mientras que en consumos de 15 m³ el recibo alcanzará los S/41.3. El reajuste también se aplicará en las demás provincias de la región Arequipa y a usuarios sociales, comerciales, industriales y estatales.
Sunass sostiene que el nuevo esquema refuerza el principio de que quien consume más paga más y se sustenta en el Decreto Legislativo N.° 1620, que obliga a las empresas prestadoras a actualizar tarifas para garantizar su sostenibilidad financiera. No obstante, persisten cuestionamientos. El propio ente regulador ha advertido previamente que no está asegurado que el mayor pago se traduzca en mejoras del servicio, especialmente cuando Sedapar presenta limitaciones en la ejecución de su presupuesto. En ese escenario, el incremento convive con una expectativa ciudadana aún insatisfecha.




