En el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) la corrupción campea. Y es que ahora la gestión del gobernador Rohel Sánchez infló el presupuesto para culminar el puente Arequipa — La Joya. Un proyecto que yace paralizado desde hace meses atrás y a poco de culminar. En términos simples, los funcionarios incluyeron en el expediente de saldo de obra presupuesto para trabajos que ya se habían ejecutado.
La Contraloría de la República, mediante un Informe de Orientación de Oficio N° 065-2025-CG/OCI/5334-SOO, reveló que se sobrevaloró el expediente de saldo de obra. El documento presenta un presupuesto total de S/ 6 millones 027 mil 982,52. Sin embargo, este monto está sobredimensionado por S/ 861 mil debido a la falta de rigor técnico en la elaboración de los metrados y la selección de costos.
Trabajos ya hechos

El ente de control advierte la inclusión de la partida denominada «Carenado metálico» (pintura de estructuras), por un valor de S/ 103 mil 546,10. La Comisión de Control verificó que estos trabajos, que consisten en la protección anticorrosiva de los elementos metálicos del puente, ya fueron ejecutados en su totalidad durante etapas previas de la obra y valorizados en una prestación adicional.
En el expediente del saldo de obra, se le asignó un metrado de 742 metros lineales a lo largo de todo el puente. No obstante, los registros fotográficos y las actas de inspección física demuestran que el arco metálico, las vigas cajón y los pilares ya cuentan con el sistema de pintura terminado. Por lo que incluirlos nuevamente resulta injustificado.
Otra irregularidad detectada es la falta de sustento técnico en la partida de «Limpieza de taludes por derrame de materiales en los accesos». En este caso, el GRA consignó un metrado de 20 mil metros cuadrados, equivalente a dos hectáreas. Pero no adjuntó planos, ubicaciones específicas o detalles que permitan verificar la necesidad real de tal intervención.
Distancias excesivas

La unidad contralora también puso la lupa sobre el transporte de materiales. Se detectó que el expediente técnico utiliza distancias de traslado excesivas para el material tipo roca. Mientras el GRA calculó una ruta de 52 kilómetros desde la cantera hasta la obra, el ente identificó rutas alternativas mucho más cortas, de apenas 15 y 15.5 kilómetros, a través de distritos como Uchumayo.
Este inflamiento de la distancia de transporte generó una sobrevaloración significativa. Al calcular el costo con la distancia real de 15.5 kilómetros, la Contraloría determinó que existe un excedente de S/ 268 mil 405,52 que no debería formar parte del presupuesto final.
El análisis del presupuesto en exceso por distancia de traslado muestra que, para el transporte menor a un kilómetro, el GRA presupuestó S/ 339 mil 886,80, cuando lo real debería ser S/ 101 mil 312,76. Esto arroja una diferencia de S/ 238 mil 574,04 solo en esa partida específica. Producto de haber considerado 36.5 kilómetros adicionales de recorrido ficticio.
En cuanto al transporte de material tipo roca a distancias mayores a un kilómetro, la situación es similar. El expediente del GRA consignó S/ 64 mil 392,67, pero el cálculo ajustado a la realidad geográfica realizado arroja un monto de S/ 34 mil 561,19, revelando otro sobrecosto de S/ 29 mil 831,48.
La suma de estas ineficiencias en el rubro de transporte refleja un patrón de sobredimensionamiento. Según el análisis de los auditores, el presupuesto real para estas dos partidas debería ser de S/ 135 mil 873,95, pero el Gobierno Regional pretende gastar S/ 404 mil 279,47. Es decir, más de 300 mil soles injustificados o, quizá, desviados para sus bolsillos.
Malos cálculos

Adicionalmente, se identificaron errores en los metrados del pavimento asfáltico sobre el tablero del puente. El expediente no descontó el área que ocupan los muros de seguridad tipo «New Jersey». Los cuales cubren espacios de 0.40 y 0.80 metros de ancho. Al no realizar este descuento, se está presupuestando asfalto para zonas donde físicamente es imposible colocarlo.
Esta megaobra vial, que incluye el imponente Puente Virgen de Chapi de 371 metros de luz, sigue siendo un emblema de la infraestructura regional, pero también un foco de constantes observaciones por presuntas irregularidades en su gestión presupuestaria. La aprobación de expedientes técnicos con este tipo de falencias no solo contraviene la normativa de contrataciones del Estado, sino que podría derivar en responsabilidades administrativas para los funcionarios de la Gerencia Regional de Infraestructura que dieron el visto bueno al documento.




