Un nuevo paquete de archivos judiciales del caso Epstein vuelve a sacudir nombres y silencios. Correos electrónicos difundidos por el Departamento de Justicia de EE. UU. mencionan a un empresario peruano en conversaciones ligadas a la visita del entonces príncipe Andrés al Perú. Los mensajes, fechados en 2002, incluyen referencias inquietantes que hoy reavivan sospechas.
Los intercambios aparecen en correos entre Ghislaine Maxwell y un contacto identificado como “El Hombre Invisible”, alias vinculado a direcciones asociadas al título de Duque de York. En ese cruce de mensajes surge un remitente peruano que escribe desde una cuenta atribuida a Juan Esteban Ganoza Temple. El correo describe una agenda social para Andrés en el país, con menciones a Nazca, paseos y encuentros privados cuidadosamente coordinados.
El tono de los mensajes da un giro perturbador cuando se introduce el tema de “las niñas”. En uno de los correos, el empresario pregunta por edades y posibilidades, mientras Maxwell reenvía el contenido a su interlocutor habitual. La respuesta atribuida al ex príncipe deja la organización “en manos” de Maxwell y del empresario. Días después, ella vuelve a escribir, aludiendo a un “turismo con dos patas”, discreción absoluta y la necesidad de evitar cualquier exposición mediática.
Estos correos reaparecen en un contexto más amplio. En enero de 2024, una orden judicial permitió la difusión de cientos de documentos vinculados a la demanda civil de Virginia Giuffre. Allí figura nuevamente el nombre de Juan Ganoza, ya mencionado años antes en registros asociados a Epstein. El empresario negó cualquier vínculo con la red de abusos y admitió solo haber conocido a Maxwell en Nueva York en los años 80. Asegura no haber asistido a reuniones ni visitado la isla del financista. Los documentos, sin embargo, siguen hablando por sí solos.




