La consejera regional Marleny Arminta repasa los avances y límites de su gestión: fiscalizaciones en salud, digitalización de historias clínicas, lucha contra biocontaminantes y mejoras educativas. Denuncia trabas políticas y falta de recursos, pero reafirma que su labor se sostiene en el servicio directo a la población.
¿Quién es Marleny Arminta como persona y profesional?
Soy una ciudadana de a pie que conoce la problemática diaria de la población. Soy contadora pública, con dos maestrías, tres especialidades y un doctorado en Ciencias Empresariales. Me formé en la Universidad Nacional San Agustín, en los Colegios de Contadores de Arequipa y Lima, y en la Escuela de la Contraloría Nacional.
¿Cómo nace su interés por la política y el Consejo Regional?
Desde niña tuve el ímpetu de servir y buscar justicia. Crecí en una familia humilde, con sólidos valores. Fui delegada, líder estudiantil y brigadier general en el colegio Padre Damián, donde obtuve el premio de excelencia e ingreso libre a la universidad.
Hace 20 años participo en movimientos políticos distritales y regionales, y esta es mi primera experiencia en un cargo público acreditado.
Como consejera regional, ¿está satisfecha con su labor?
Sí. Agradezco la confianza recibida. Trabajo 24/7; mis hijos ya están formados y tengo tiempo para dedicarme plenamente a esta función. Obtuvimos la mayor votación en el proceso electoral, lo que nos comprometió aún más. Destacamos en temas educativos (2023-2024) y actualmente presido la Comisión de Salud y la Comisión de Ética.
¿Qué ha fiscalizado recientemente?
Fiscalizamos el área de lavandería del Hospital Honorio Delgado, donde 22 trabajadores laboran en condiciones precarias. También verificamos la urgente necesidad de un servicio de cirugía torácica y cardiovascular; las enfermedades cardíacas son la segunda causa de muerte en Arequipa.
¿Cuáles son sus principales logros?
En la Comisión de Salud presentamos diversas propuestas. Comprobamos que 87 establecimientos de salud carecían de saneamiento físico-legal y logramos que el pleno aprobara su priorización. También impulsamos la digitalización de historias clínicas, dañadas por filtraciones en varios centros debido a infraestructura deficiente.
Promovimos una ordenanza para implementar una planta de tratamiento de elementos biocontaminantes, luego de hallar más de 7 toneladas acumuladas en el Hospital Honorio Delgado. Además, se instituyó la Semana de la Educación Emocional, enfocada en salud mental.
Gestionamos acciones para pacientes con cáncer en la sangre y para enfrentar la trata y venta ilegal de sangre. Conseguimos que el 14 de noviembre las Fuerzas Armadas donen voluntariamente en los principales nosocomios de Arequipa.
¿También ha tenido frustraciones?
Sí. Aunque logramos avances legislativos, persisten trabas políticas. Del acuerdo regional que priorizaba el saneamiento físico-legal de 87 terrenos, solo se avanzó en 7. Presentamos el informe, pero fue derivado a otra comisión por decisión de la mayoría, algo que ocurre con frecuencia por amiguismos que frenan proyectos. Ha pasado también con informes sobre los hospitales Honorio Delgado y Goyeneche, y con propuestas normativas relacionadas a vacancias y comisiones.
¿Qué limitaciones enfrenta como consejera?
No contamos con movilidad asignada. De 14 consejeros, solo hay cuatro camionetas disponibles, y generalmente ya están reservadas meses antes. Por ello uso mi propio vehículo y recursos para fiscalizar hospitales y centros educativos. A pesar de ello, seguimos trabajando. Incluso en la UGEL Norte detectamos irregularidades durante una fiscalización por pasantías.
¿Recibe el apoyo necesario para fiscalizar?
Solicitamos información por escrito, pero en algunos casos no llega en el plazo de diez días. Cuando ocurre, realizamos visitas inopinadas, como en la UGEL Sur ante denuncias de la población. Si no entregan la información oficialmente, tomamos acciones para obtenerla.
Con su experiencia, ¿qué debería mejorar en el Consejo Regional?
La comunicación con la población. Conocer directamente sus necesidades permite actuar mejor. Un ejemplo es Huarcaya, a 4,800 msnm, donde la institución educativa 4542 funciona en condiciones extremas: pobreza severa, aulas y dormitorios donde entra nieve, y camas compartidas. Aunque se logró presupuesto, aún no hay soluciones efectivas.
A pesar de los obstáculos, hemos logrado:
- 34 Acuerdos Regionales de la Comisión de Salud
- 12 de Ética y Disciplina
- 33 de Educación
- 3 de Comisiones Especiales
- 3 como Consejera Regional por Arequipa
- 12 Informes a la Contraloría
- 5 Informes a la Defensoría, Ministerio Público y DIRCOCOR
- 4 Informes a la ORCI y Secretaría Técnica del PAD del GRA
- 1 Informe especial al Ministerio de Educación




