Meditaciones arequipeñas: Vivir sin una pierna

Por Jorge Luis Quispe Huamaní

“He querido quitarme la vida, de la noche a la mañana despertarme en una clínica sin una pierna”. Con estas palabras cargadas de dolor, resignación, indignación e impotencia el mecánico William Lázaro Zúñiga sigue en su lucha de buscar justicia. Es necesario regresar a la tarde del martes 22 de julio. Un tráiler aplasta un auto y con este a su infortunado dueño, William Lázaro, el impacto lo comprime contra la puerta de un taller en el sector de Río Seco en Cerro Colorado. El resultado, una gravísima lesión que ha exigido la amputación de la pierna izquierda del padre de familia de 53 años. Desde ese momento la vida de Lázaro no fue la misma ni lo volverá a ser. Tras un complejo tratamiento, el señor William salió de la clínica limitado de por vida. Se apoya en una muleta y para cualquier actividad cotidiana de su vida necesita el apoyo de su familia.

La desgracia caló fuerte en su familia. Lázaro tiene una hija adolescente que mientras está sentada atrás de su padre cuando este se dirige a los medios, hace muecas con su rostro, triste, alegre, enojada. Luego canta un poco o intenta hacerlo, parece desorientada pero así es su condición de niña especial, mueve su cabecita de manera inquieta. Cuando advierte que la ven, ladea su cara. “Antes su mamá cuidaba solo de ella, ahora ella debe cuidar a los dos, así no se puede vivir”, me dice la acongojada suegra de William. Hasta el jueves la víctima tenía un abogado, luego dejó de contestar el teléfono el mismo día que un juez dispuso la liberación del tráiler que estaba incautado en un depósito municipal.

Hoy, los dueños del tráiler han recuperado su unidad de alto tonelaje y el conductor que ocasionó esta tragedia está libre y la víctima sigue pidiendo justicia. Ver a una persona violentado, maltratado, reducido, despojado de toda su humanidad, verse en la humillación de ya no exigir ninguna pena, sino que solamente le repongan su vehículo destrozado y una pierna ortopédica, no produce sino irritación y desencanto de la justicia en Arequipa. Lo que para cualquier persona sería una pesadilla impensada, para William Lázaro es una realidad que sufre a diario. Si verdaderamente hay una Corte Superior de Justicia en Arequipa que se precie de ser justa y transparente, tiene la obligación moral y ética de revisitar este caso y no dejar impune a ningún responsable. 

En diciembre del 2021, el ex regidor de Yura Oscar Lopez Quispe fue de igual manera aplastado por un tráiler en la entrada a Apipa, y producto de esta fatalidad perdió su pierna. La idea de estar bien un día y al otro, despertarte en un hospital sin una pierna genera un miedo aterrador que nadie quiere pensar. “Yo era la cabeza de mi hogar, ahora ya no puedo trabajar”, dice llorando desconsolado William Lázaro. Qué más tiene que ocurrir para que el Poder Judicial haga su trabajo.