El empresario peruano Alexander Calle Juárez, reportado como secuestrado desde el domingo en la provincia boliviana de Ichilo, fue encontrado muerto en la Faja Norte de Santa Cruz. El cuerpo presentaba impactos de bala y signos de violencia, según informaron las autoridades. La Policía boliviana investiga el caso mientras la familia exige justicia ante lo que podría ser un crimen vinculado a organizaciones delictivas.
El hallazgo del cuerpo de Alexander Calle Juárez el jueves en el kilómetro 27 de la Faja Norte generó conmoción tanto en Bolivia como en el Perú. El empresario, secuestrado días antes en la comunidad La Enconada, fue encontrado boca abajo, con la cabeza cubierta y con señales claras de violencia. Vecinos de la zona dieron aviso a la Policía boliviana, cuyos agentes confirmaron la identidad de la víctima tras la verificación de las fotografías enviadas a sus familiares. Según los primeros reportes policiales, el cadáver presentaba dos impactos de bala en la cabeza y otros posibles golpes en el torso.
La autopsia médico-legal se realizará en la morgue de la Pampa de la Isla, donde se encuentran los restos del connacional. Las autoridades esperan que este examen determine las causas exactas de la muerte y el tiempo que permaneció retenido. Calle Juárez fue secuestrado por un grupo de al menos cinco personas que ingresaron a su domicilio haciéndose pasar por agentes antidrogas, usando chalecos similares a los de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico. De acuerdo con la denuncia familiar, los sujetos amenazaron a los presentes con disparos antes de llevarse al empresario en una miniván.
La familia reveló que los secuestradores exigieron un rescate de 200 mil bolivianos, aproximadamente 30 mil dólares, y que mantuvieron comunicación hasta el martes, cuando las llamadas cesaron pese a los intentos de los familiares por reunir el monto. No se ha precisado si algún pago llegó a concretarse. Durante la inspección del lugar donde fue hallado el cuerpo, la Policía identificó un espacio acondicionado entre la vegetación, similar a un área de retención improvisada, lo que hace presumir que el empresario permaneció allí durante los días posteriores al secuestro.
Las investigaciones continúan sin detenidos hasta el momento. Agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen realizan triangulación de llamadas y operativos en comunidades del municipio de San Juan para dar con los responsables. Las autoridades no descartan la participación de organizaciones criminales dedicadas a secuestros extorsivos, debido al modus operandi y al nivel de violencia empleado. La comunidad local, impactada por los hechos, exige justicia y mayores medidas de seguridad ante el avance de bandas delictivas en la región.




