El Gobierno Regional de Arequipa (GRA) anunció la propuesta para construir la denominada vía del Loncco. Un ambicioso proyecto que conectará los distritos de Cayma y Alto Selva Alegre mediante la construcción de un puente. Sin embargo, la propuesta ya generó cuestionamientos por priorizar nuevas obras antes de concluir las que quedaron pendientes de gestiones anteriores.
El proyecto en mención busca descongestionar el Puente Chilina y ofrecer una conexión directa entre el Cono Norte y Cono Sur de la ciudad. Las autoridades aseguran que complementará la carretera Cayma – Cabrerías – Pampa Cañahuas, consolidando un eje estratégico de movilidad urbana y turismo.
El gobernador Rohel Sánchez realizó una inspección técnica junto a los alcaldes de Cayma y ASA, representantes de la Municipalidad Provincial de Arequipa y colectivos ambientales. Durante la visita se definió que el puente irá desde la parte alta del Santuario de la Virgen de Chapi hasta la altura del Parque de las Rocas. Aunque todavía no se tiene un estudio de zonificación para ver su viabilidad o inviabilidad.
El GRA plantea ejecutar el proyecto bajo la modalidad de Obras por Impuestos, mediante un convenio tripartito con las municipalidades, buscando rapidez y viabilidad. Además, se pretende que la iniciativa sea incorporada en el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM).
A pesar de estos anuncios, la decisión de priorizar un proyecto de gran envergadura ya fue fuertemente criticado. El consejero Huamantuma señaló: “En vez de pensar en iniciar obras debería de culminar las que están inconclusas”, cuestionando la prudencia de la gestión regional.
Según su análisis, comenzar nuevas obras mientras proyectos heredados permanecen sin terminar puede derivar en falta de financiamiento y otros contratiempos. Mientras la gestión de Sánchez avanza con el nuevo proyecto, la crítica persiste. Pues Arequipa enfrenta el riesgo de priorizar la visibilidad política sobre la finalización de proyectos esenciales que la ciudad necesita completar.