El reciente aumento en el precio de los combustibles en algunos grifos de Arequipa ha encendido las alertas de autoridades y transportistas, quienes sostienen que no existe desabastecimiento que justifique esta situación. Ante ello, la Municipalidad Provincial de Arequipa solicitó a las entidades competentes reforzar la fiscalización a los establecimientos que comercializan gasolina y diésel.
El pedido se formuló tras una reunión entre representantes del municipio, el Ministerio Público, la Policía Nacional, la Defensoría del Pueblo y operadores del transporte público. Durante el encuentro se confirmó que el suministro de combustibles en la ciudad se mantiene con normalidad, por lo que el alza repentina en algunos puntos de venta podría responder a prácticas de especulación en el mercado.
En ese contexto, se planteó que entidades como Indecopi y el Ministerio Público realicen verificaciones en los grifos de la ciudad para determinar si los precios se ajustan a las condiciones del libre mercado o si existirían irregularidades en la comercialización del combustible.
El tema también preocupa a las empresas que operan el Sistema Integrado de Transporte (SIT). Durante la reunión, los concesionarios señalaron que el encarecimiento del combustible está elevando sus costos operativos. Sin embargo, recordaron que la tarifa del pasaje se mantiene en un sol, conforme a lo establecido en los contratos vigentes.
Mientras tanto, la Gerencia de Transportes y Movilidad Sostenible de la municipalidad evalúa la situación planteada por las empresas en el marco del contexto de emergencia que atraviesa la ciudad. Cualquier eventual modificación en la tarifa deberá presentarse formalmente y ser analizada por el concejo municipal.
En paralelo, desde el martes se vienen realizando operativos de control al transporte urbano. Las intervenciones, que inicialmente tuvieron carácter preventivo, pasarán ahora a una etapa sancionadora para las unidades que incumplan con la prestación del servicio o las disposiciones establecidas.




