El precio internacional del petróleo superó este domingo los US$100 por barril por primera vez desde 2022, impulsado por la creciente tensión militar en Medio Oriente tras la escalada del conflicto con Irán. La subida generó preocupación en los mercados energéticos y financieros por el posible impacto prolongado en el suministro mundial de crudo.

Los futuros del petróleo estadounidense registraron un incremento cercano al 18%, alcanzando alrededor de US$108 por barril e incluso rozando brevemente los US$110 durante la jornada. En paralelo, el crudo Brent, referencia global del mercado petrolero, también experimentó un fuerte aumento y se situó cerca de los US$108, con un alza aproximada del 16%.

La subida responde principalmente al temor de los inversionistas ante posibles interrupciones en el flujo de petróleo desde Medio Oriente. Irán ha advertido que podría atacar petroleros que atraviesen el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial, por donde circula cerca del 20% del petróleo global.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al impacto económico del aumento del crudo y defendió la ofensiva militar contra Irán. A través de su red social Truth Social, señaló que el incremento del precio del petróleo es “un precio muy bajo a pagar” frente al objetivo de garantizar la seguridad internacional.

“El aumento a corto plazo de los precios del petróleo, que caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní, es un precio muy pequeño a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo”, escribió el mandatario.

Analistas del sector energético advierten que, si se interrumpe el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, el precio del barril podría elevarse hasta los US$150 en las próximas semanas.

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