Dos personas murieron y al menos 37 resultaron heridas este viernes tras el descarrilamiento de un tranvía en el centro de Milán, en el norte de Italia. El accidente ocurrió alrededor de las 16:00 horas, cuando la unidad que cubría la ruta entre la estación central y Porta Génova se salió de los rieles a la altura del tramo comprendido entre la Plaza de la República y Porta Venecia, una de las zonas más transitadas de la ciudad.
Según las primeras reconstrucciones, el tranvía invadió la vía contraria tras descarrilar y terminó impactando contra un muro, arrollando además a varios peatones que se encontraban en las inmediaciones. El alcalde de la ciudad, Giuseppe Sala, confirmó que entre las víctimas mortales se encuentra un pasajero del convoy y un transeúnte. “Pudo ser mucho peor”, declaró, al señalar que a esa hora no había una afluencia masiva de personas en la zona.
Hasta el lugar se desplazó un amplio operativo de emergencia con ambulancias, bomberos y agentes de policía, quienes acordonaron el área y atendieron a los heridos, varios de ellos con contusiones y fracturas. El fiscal jefe de Milán, Marcello Viola, anunció la apertura de una investigación por presunto homicidio involuntario y lesiones culposas para determinar si hubo fallas técnicas o negligencia.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos. Mientras continúan las pericias, la ciudad permanece conmocionada por un accidente que reabre el debate sobre la seguridad del transporte público urbano.




