Las intensas lluvias registradas entre el lunes y martes en el estado brasileño de Minas Gerais han provocado una tragedia de gran magnitud, con al menos 23 personas fallecidas y otras 47 desaparecidas, según informaron fuentes oficiales. Las precipitaciones causaron deslizamientos de tierra, colapsos de viviendas y crecidas de ríos que afectaron severamente a varias ciudades del sureste de Brasil.
En la ciudad de Juiz de Fora, la segunda más grande del estado, se reportaron 16 muertes, mientras que otras siete personas fallecieron en el municipio de Ubá. La mayoría de las víctimas perdieron la vida debido a derrumbes de viviendas y deslizamientos de tierra en zonas vulnerables. Las autoridades mantienen un operativo de búsqueda para localizar a 43 personas desaparecidas en Juiz de Fora y a cuatro más en Ubá, por lo que el número de víctimas podría incrementarse en las próximas horas.
Las lluvias también dejaron a unas 440 personas sin vivienda en Juiz de Fora, ciudad de aproximadamente medio millón de habitantes caracterizada por su geografía montañosa, con numerosos valles y pendientes que incrementan el riesgo de deslizamientos. Los equipos de rescate concentran sus labores en el barrio Parque Burnier, donde al menos 12 viviendas quedaron sepultadas y se reportaron 20 desaparecidos.
Ante la gravedad de la situación, la alcaldía de Juiz de Fora declaró el estado de calamidad pública para acceder a recursos del Gobierno central. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó la movilización inmediata del aparato estatal y el envío de equipos de salud para atender a los damnificados, garantizar asistencia humanitaria y apoyar las tareas de reconstrucción.
Brasil ha sufrido en los últimos años múltiples eventos climáticos extremos, especialmente en las regiones sur y sureste, evidenciando el impacto creciente del cambio climático en la región.




