El Gobierno Regional de Arequipa (GRA) otorgó la Buena Pro, para que culmine de construir el anhelado Hospital de Camaná, a la empresa JDCONOSER S.R.L., bajo un costo de valorización de más de 110 millones de soles, siendo este el único postor tras una cuestionable flexibilización de los requisitos técnicos.
La empresa no es desconocida para el Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE). Su historial registra al menos seis inhabilitaciones y procesos sancionadores, aunque ha logrado continuar contratando mediante cambios de nombre y reorganizaciones.
Entre sus antecedentes destacan la presentación de documentación inexacta, la declaración de experiencia inexistente para ganar licitaciones y el abandono de hitos en obras ejecutadas en otras regiones del país. Además, se presume que la compañía habría utilizado recursos judiciales para “limpiar” temporalmente su récord y aparecer como habilitada al momento de participar en la convocatoria del GRA.

UNA VALLA “A LA MEDIDA” Y UN POSTOR ÚNICO
Luego de tres convocatorias previas declaradas desiertas, el GRA modificó los requisitos técnicos en la cuarta invitación, lo que evidenciaría un posible direccionamiento del proceso. El cargo de Residente de Obra, fundamental en cualquier proyecto hospitalario, pasó de exigir seis años de experiencia a solo dos. Para los puestos de Especialista en Instalaciones Sanitarias y Mecánicas y Eléctricas, la experiencia requerida se redujo de cuatro y tres años, respectivamente, a apenas un año.
Adicionalmente, se eliminaron cargos esenciales que garantizarían la correcta ejecución del presupuesto y la seguridad de la infraestructura, como el Ingeniero de Control de Calidad, Especialista en Instalaciones de Comunicación, el equipo de Seguridad y Medio Ambiente y el Administrador de Contratos. Estas ausencias comprometerían la fiscalización interna, la resistencia de materiales, la normativa ambiental y la supervisión contractual diaria. Con los requisitos reducidos, JDCONOSER S.R.L. fue la única empresa en presentar oferta, asegurándose el 100% del presupuesto sin competencia.

SUPERVISIÓN BAJO CUESTIONAMIENTO
La Consultoría de Obra para la Supervisión y Liquidación del proyecto fue adjudicada al Consorcio Supervisor Camaná por S/ 4,005,336.89, integrado por César Augusto Sánchez Cárdenas y Alexander Primitivo Huertas Jara. Sin embargo, Huertas Jara, tiene antecedentes sancionatorios en el OSCE por presentar información inexacta ante entidades públicas y el RNP, lo que pondría en duda la integridad del proceso de fiscalización.
Bajo ese contexto, de quien supervisará y liquidará cuentas de una obra de más de 110 millones de soles, genera sospechas de un trabajo transparente y cuestionable con la constructora, lo que configuraría un círculo de impunidad que deja en vulnerabilidad técnica y financiera la salud de Camaná.

EN LA LUPA DEL CRA
La consejera regional y presidenta del Consejo Regional de Arequipa, Norma Ortega, anunció que solicitarán explicaciones sobre la adjudicación. “Me apena mucho que, apenas otorgada la buena pro, ya tengamos malas noticias sobre estas empresas; como Consejo Regional realizaremos la investigación correspondiente”, indicó.
Dato: diario Revelación, intentó obtener declaraciones del representante de JDCONOSER S.R.L., pero hasta el cierre de esta edición no se concretaron.





