La crisis climática en la provincia de Castilla ha pasado de la alerta a la emergencia humanitaria. El distrito de Andagua y sus anexos estratégicos cumplen varios días en situación de aislamiento parcial y total, debido al severo deterioro de las vías de comunicación que conectan la parte alta de la región.
Aunque el sector de La Toma recibió una rehabilitación provisional, el panorama en las rutas hacia San Antonio, Chilcaymarca y Orcopampa es desolador. El gerente municipal, Jimmy Begazo, advirtió que la transitabilidad es nula en varios tramos, dejando a cientos de familias a merced de nuevos aluviones.
SIN HERRAMIENTAS PARA LA RESPUESTA
La falta de capacidad operativa es el mayor obstáculo. Si bien se logró gestionar una dotación de combustible, el municipio no cuenta con la maquinaria pesada necesaria para remover los escombros y rehabilitar las plataformas viales. A esta carencia logística se suma un «apagón» de telecomunicaciones: la caída total del servicio de telefonía móvil ha dejado a la población incomunicada, imposibilitando la coordinación de evacuaciones o reporte de daños en tiempo real.
UN PELIGRO LATENTE EN LA R-106
El foco de mayor riesgo se concentra en la vía regional R-106, de competencia directa del Gobierno Regional de Arequipa. Esta ruta, que une Viraco, Machaguay y Andagua, es el pulmón comercial de la zona; sin embargo, hoy presenta daños estructurales que ponen en riesgo la vida de los pasajeros de buses y vehículos particulares.
Pese a que el distrito fue declarado en emergencia bajo el Decreto Supremo 019, las autoridades locales denuncian que la ayuda técnica no llega. «Si no hay presupuesto, deben realizar la visita de campo y formular las fichas técnicas para gestionar fondos ante el FONDES», exhortó Begazo, señalando que la burocracia estatal está avanzando más lento que la emergencia.




