A pesar de la disminución registrada en los últimos días, el caudal del río Majes mantiene en alerta a miles de agricultores del valle ante el riesgo latente de posibles afectaciones y la ausencia de acciones preventivas sostenidas por parte de las autoridades. Al 7 de febrero de 2026, el caudal se ubicó en 192.61 metros cúbicos por segundo en la estación hidrológica Huatiapa, no descartando escenarios de peligro debido a las persistentes lluvias en las zonas altas de Arequipa, especialmente en Castilla y Caylloma.
Durante febrero, el comportamiento del río ha sido variable y preocupante. El 6 de este mes, alcanzó un pico de 282.37 m3 por segundo, superando el umbral de peligro y generando alertas por eventuales roturas de defensas ribereñas en sectores como San Lorenzo, en el distrito de Corire. Días antes, el 1 de febrero, el caudal llegó a 248.71 m3 por segundo, nivel correspondiente al umbral amarillo, lo que incrementó la vigilancia ante un posible ingreso del agua a zonas agrícolas.
Este escenario mantiene en riesgo a entre 2,500 y 3,000 agricultores de la cuenca del río Majes y los productores de Camaná, donde cultivos como; arroz, ajo, maíz y forrajes ya se habrían visto perjudicados, según señalo, Daniel Lozada, agricultor y ex presidente de la SADA.
Lozada advirtió que “en todas las cuencas hay preocupación” y que el problema responde a “la falta de regulación y de obras de prevención”. Señaló que “cuando no hay limpieza de cauces ni defensas ribereñas adecuadas, el riesgo para la inversión agrícola es permanente”.
Cuestionó que, pese a alertas recurrentes, no exista una política regional clara para la construcción de represas y sistemas de almacenamiento, lo que expone cada temporada de lluvias a los valles agrícolas y traslada la incertidumbre hídrica directamente a la economía rural de Arequipa.




