El consejero regional por Arequipa, César Huamantuma Alarcón, realizó una acción de fiscalización a la obra “Mejoramiento de la transitabilidad en la vía departamental AR-109”, que conecta los distritos de Majes, Lluta y Huambo, en la provincia de Caylloma, donde identificó una serie de presuntas irregularidades técnicas y administrativas que, a su juicio, comprometen la correcta ejecución del proyecto.

Uno de los hallazgos más graves señalados por el consejero está relacionado con la ejecución de las obras de arte. Durante la inspección de campo, Huamantuma aseguró haber encontrado alrededor de 50 alcantarillas sostenidas con sacos de tierra, situación que calificó como inadmisible para una obra de gran envergadura. “El procedimiento técnico adecuado establece que primero deben ejecutarse las cunetas y alcantarillas, y recién después colocarse la bicapa. Sin embargo, en este proyecto se habría invertido el orden constructivo, lo que obligaría a intervenir una vía ya terminada, afectando su calidad y generando mayores costos”, dijo.

La obra, impulsada por la actual gestión del Gobierno Regional de Arequipa (GRA) y ejecutada por el Consorcio Majes 4, cuenta con una inversión de S/185.8 millones y un plazo de ejecución de 600 días calendario, siendo considerada la más importante en términos de monto en la provincia de Caylloma. No obstante, Huamantuma afirmó que el avance físico real es de apenas 26%, pese a que el avance financiero ya alcanza el 50%. De acuerdo con el consejero, al consorcio ejecutor ya se le han devengado alrededor de 90 millones de soles.

Actualmente, el proyecto se encuentra paralizado debido a factores climáticos. Huamantuma advirtió que la suspensión, sumada a la falta de cunetas, incrementa el riesgo de que las lluvias dañen seriamente los tramos ya intervenidos, comprometiendo la durabilidad de la vía.

SIN SUPERVISIÓN

Otro aspecto crítico señalado en el informe de fiscalización es la ausencia de una empresa supervisora durante buena parte de la ejecución. El consejero indicó que la obra continuó avanzando con un inspector, pese a que la normativa solo permite esta modalidad hasta un monto máximo de S/4.3 millones. Sin embargo, el proyecto ya había superado ampliamente ese límite. Añadió que la Contraloría General de la República emitió un informe recomendando acciones inmediatas, pero el GRA optó por continuar con los trabajos.

El proceso de contratación de la supervisión también fue cuestionado. Según Huamantuma, la buena pro se otorgó en agosto del 2025, cuando la obra ya había iniciado en junio, y posteriormente el contrato quedó sin efecto debido a que uno de los integrantes del consorcio supervisor estaba sancionado por el OSCE.

DESLINDAN RESPONSABILIDADES

Frente a estos cuestionamientos, el gerente general del GRA, Berly Gonzales, deslindó responsabilidades institucionales y afirmó que la nulidad del proceso respondió exclusivamente a la inhabilitación del postor. Sostuvo que la entidad solo puede actuar cuando las sanciones son oficialmente publicadas por el OSCE.

Por su parte, el gerente regional de Infraestructura, José Fabián Enríquez Mamani, rechazó la existencia de irregularidades. Aseguró que las alcantarillas ya están colocadas y que los sacos de tierra observados cumplen una función de protección temporal por las lluvias. Además, negó haber detectado ondulaciones en la vía y reiteró que, tras la suspensión por precipitaciones, los trabajos se reiniciarán para completar las estructuras pendientes.

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