La avenida Progreso volvió a ser escenario de control y sanción. Inspectores de la Municipalidad Provincial de Arequipa intervinieron buses del transporte urbano y dispusieron el internamiento de tres unidades que prestaban servicio sin la acreditación exigida. La acción, puntual y directa, apunta a cerrar el paso a la informalidad en una de las rutas más transitadas.
La intervención se desarrolló a la altura del parque Mayta Cápac. Allí, el personal municipal desplegó un operativo de fiscalización que puso bajo la lupa a las unidades que circulaban por la zona. La revisión fue inmediata. Documentos, permisos y condiciones fueron verificados en plena vía, sin margen para interpretaciones ni advertencias previas.
El resultado fue concreto. Tres vehículos terminaron rumbo al depósito oficial tras confirmarse que operaban sin la acreditación correspondiente, requisito indispensable para brindar el servicio de transporte urbano en la ciudad. Para los fiscalizadores, la falta de este documento invalida cualquier intento de justificar la circulación por la ruta. La norma, sostienen, es clara y de cumplimiento obligatorio.
Desde la comuna provincial remarcaron que estos operativos no son aislados. La avenida Progreso y otros puntos considerados críticos forman parte de una estrategia de control permanente. El objetivo es sancionar a las unidades que evaden la normativa vigente y asegurar que solo los vehículos debidamente registrados trasladen a los ciudadanos. El mensaje es reiterativo: orden y seguridad como ejes del servicio de transporte urbano.




