Una nueva manera que han encontrado las autoridades arequipeñas para deslindar responsabilidades es tirarse la pelota; hacerse los locos, culpar a otros y, encima, no mover un dedo para investigar. Hablo de manera general, porque claro que hay sus excepciones; pero muy pocas. Y esa modalidad de no asumir responsabilidad se ha vuelto a notar ahora con el caso de la Feria Arequipa 2025, que se realizó en el Campo Ferial Cerro Juli.
Ya en julio de 2025, cuando Revelación.pe publicó las irregularidades en la entrega del Campo Ferial a la empresa Bespouk Entertainment SAC. Empresa que gerencia Diego Ballón Pareja, otro hijito de papá. Pero esta vez el papá es un amigo íntimo del gobernador Rohel Sánchez, el médico Jorge Ballón Echegaray. Si bien no se desmerece la carrera profesional de Ballón Echegaray, sí se ve manchada por esta “casualidad” de la vida.
Sin embargo, sabemos que en política no hay casualidades. Podríamos pensar bien y decir que el “joven” Diego Ballón se ganó por sí solo el derecho de realizar el evento, pero todas las evidencias que se tienen hasta ahora dicen todo lo contrario. En principio, la empresa se creó apenas dos meses antes de la Feria Arequipa 2025. La empresa Bespouk Entertainment SAC se creó con solo un capital de S/ 3 mil y luego no ha tenido un incremento de capital que pueda sustentar fondos para organizar tamaño evento. Y, lo que es peor, sus vínculos amicales con el gobernador Rohel Sánchez lo delatan y hacen presumir otro presunto “faenón” de su círculo cercano.
Más aún cuando el propio Ministerio de Agricultura y Riego (Midagri), en comunicación oficial con el consejero César Huamantuma, ha advertido que no firmaron ningún contrato ni dieron autorización alguna a la empresa Bespouk Entertainment SAC de Diego Ballón Pareja. Es decir, oficialmente lo ha desmentido. Entonces, la pregunta se cae de madura: ¿Quién le dio las llaves de Cerro Juli a Diego Ballón para que ingrese y haga su feria? Es una respuesta que debe dar el gobernador Rohel Sánchez y sus funcionarios, con Irina Salazar como principal involucrada.
Y eso no es todo. Si no que hasta el momento no se sabe qué pasó con la plata que Diego Ballón Pareja y Bespouk Entertainment SAC hicieron con la Feria Arequipa 2025. Fuera de los costos y las utilidades que puedan haber obtenido, también debió haber algún beneficio para la región; y esperamos que no sean las clásicas de limpiar los baños y hacer maquillajes de mentira al interior del campo ferial. Es más, ¿al menos habrán pagado los impuestos de ley? Porque el propio Diego Ballón habló de movimiento económico de unos S/ 20 millones.
Carlos Fernández, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa, ha sido valiente al denunciar los posibles actos de corrupción. Es la excepción a la norma de tirarse la pelota. Pero tampoco se hace el ciego, advierte que la anterior administración, de Julio Cáceres Arce, debe responder sobre la organización de la Feria Arequipa 2025, porque ahí estaba en todo el evento, de foto en foto, pero ahora dice que no sabía nada.
Esperemos que la Fiscalía, esta vez, sí muestre algún resultado y pueda dilucidar cómo es que la gente ingresa a Cerro Juli para usufructuarla y que nadie, supuestamente, sepa nada de nada.




