Las lluvias intensas registradas la tarde del jueves 22 de enero provocaron la interrupción de vías y diversas afectaciones en varias provincias de la región Arequipa, según reportes oficiales del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER). Castilla y La Unión figuran entre las zonas más golpeadas por las precipitaciones.
En la provincia de Castilla, distritos como Pampacolca, Viraco, Tipán y Ayo reportaron lluvias de nivel 4, consideradas intensas. Estas precipitaciones generaron escurrimiento de agua por calles y torrenteras. Sin embargo, el COER precisó que no se registraron daños a la vida ni a la salud de las personas.
La situación más crítica se presenta en la provincia de La Unión. En el distrito de Alca, los accesos hacia los anexos de Ayahuasi y Huillac permanecen bloqueados. Además, en el distrito de Toro, el sector Malpaso presenta carreteras interrumpidas. A ello se suman afectaciones en Tomepampa, Pampamarca, Quechualla y Puyca, donde el tránsito vehicular es restringido.
En Caravelí, las autoridades informaron que, además de cielos nublados, se registró un sismo de magnitud 4.0 durante la mañana del viernes 23 de enero. El movimiento fue percibido de forma leve y no dejó daños materiales ni personales.
Mientras tanto, las provincias de Arequipa, Camaná, Caylloma, Condesuyos e Islay presentaron condiciones climáticas variables, entre cielo nublado y llovizna, sin reportes de emergencias mayores.
En Condesuyos, comuneros de la comunidad campesina de Pucuncho, en el distrito de Salamanca, alertaron sobre una grave emergencia debido a una intensa nevada. Los pobladores informaron que los campos permanecen cubiertos de nieve, lo que obliga a mantener al ganado en corrales. Esta situación viene provocando la muerte de crías y madres de camélidos sudamericanos, generando pérdidas económicas para las familias ganaderas.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), las precipitaciones, acompañadas de nevadas en zonas altas, continuarían hasta el domingo 25 de enero. Además, el río Ocoña alcanzó un caudal de 453.79 metros cúbicos por segundo, ubicándose en umbral amarillo, lo que representa un riesgo moderado de desbordes en centros poblados cercanos.




