La historia detrás del Chifagate parece lejos de cerrarse. A los videos ya conocidos se suma ahora la versión de que existiría un paquete mucho mayor de registros audiovisuales que comprometerían al presidente José Jerí. La denuncia, lanzada desde un set de televisión, vuelve a sacudir un escenario político ya cargado de desconfianza y sospechas.
La revelación llegó con tono directo y sin rodeos. El periodista Beto Ortiz afirmó que el origen del escándalo no sería una simple filtración, sino un presunto chantaje. Según sostuvo, existirían al menos 19 videos en los que se vería al presidente junto al empresario Zhihua Yang, conocido como el “tío Jhonny”. Ortiz rechazó la idea de una conspiración mediática y aseguró que, en un inicio, varios medios confiaron en Jerí y le otorgaron el beneficio de la duda.
Durante su exposición, el periodista emplazó al mandatario a asumir lo que, según él, ya conoce. Insistió en que no se trata de especulaciones y que el propio presidente sabría cuántos videos existen y quién los grabó. Incluso afirmó que uno de los registros mostraría a Jerí usando una gorra. El mensaje fue claro: el material estaría en manos de terceros y su difusión no sería accidental.
Ortiz también detalló el recorrido del primer video difundido públicamente, aquel que muestra a Jerí ingresando de noche a un chifa en San Borja con el rostro cubierto. Según relató, el material fue entregado al periodista Christopher Acosta por Lizandro Quiroga, un coronel retirado de la Policía Nacional y actual gerente de operaciones de una empresa de seguridad privada.
En paralelo, Jerí ha insistido ante el Congreso en que todo forma parte de un complot para afectar el proceso electoral, una tesis que genera más preguntas que respuestas y que mantiene su situación política en suspenso.




