Irán profundiza apagón digital ante protestas masivas

El recrudecimiento del apagón informativo en Irán volvió a quedar en evidencia tras la difusión de breves mensajes de la periodista Elaheh Mohammadi, quien describió a Teherán como una ciudad paralizada por el miedo en medio de las protestas masivas contra el régimen. El bloqueo digital busca aislar a la población y ocultar la magnitud de la represión estatal.

El acceso a internet permanece severamente restringido desde el 8 de enero, como parte de una estrategia del régimen para contener la expansión de las manifestaciones y limitar la circulación de imágenes y testimonios sobre la violencia policial. Las protestas, iniciadas el 28 de diciembre por el deterioro económico, derivaron rápidamente en un cuestionamiento abierto al sistema político de la República Islámica y se extendieron a decenas de ciudades.

La respuesta de las autoridades incluyó el uso de munición real, detenciones masivas y el despliegue de fuerzas de seguridad y milicias basij. Organizaciones de derechos humanos reportan miles de muertos vinculados a la represión, mientras el gobierno reconoce cifras parciales. En paralelo, la prensa independiente enfrenta cierres forzados, censura y persecución judicial, lo que agrava el aislamiento informativo.

El trasfondo económico refuerza el malestar social: la depreciación del rial, la inflación persistente y el impacto de las sanciones han golpeado con fuerza a los sectores urbanos y a los jóvenes. Pese al endurecimiento del control estatal y al bloqueo digital, la continuidad de las protestas refleja una crisis profunda que el régimen intenta contener mediante la represión y la restricción de libertades.