Director de la Ugel Norte niega irregularidades en contratación del hermano de su pareja

Roberto Marín Samayani, exdirector de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Norte de Arequipa, negó haber incurrido en irregularidades y atribuyó su separación del cargo a intereses personales de otros servidores públicos. Esto luego de que se hiciera pública una denuncia por presunto favorecimiento a Julia Quispe Puma, madre de su hijo.

Nombramiento cuestionado

El caso salió a la luz por Revelación.pe. Y es que se le vincula a un presunto nombramiento y destaque irregular de Julia Quispe Puma, así como a una investigación fiscal —iniciada el 23 de octubre— por el presunto delito de negociación incompatible o aprovechamiento indebido del cargo, que también alcanza a la jefa del equipo de personal, Giovanna Arias Grimaldo.

Según la denuncia, Marín nombró a su pareja mediante la Resolución N.° 04537-2025 en la I.E. 40699 “Escuela Concertada Solaris”, desde el 1 de marzo de 2025 y en la primera escala magisterial. Como elemento probatorio se presentó un audio de más de 10 minutos en el que se escucha a quien sería la directora de la institución a dónde fue transferida la docente coordinando firmas para “dar legalidad” al trámite.

Posteriormente, el 17 de junio de 2025, se autorizó el destaque por salud de Quispe Puma desde la I.E.I. “Solaris”, en Cerro Colorado, hacia la I.E.I. “Mujeres con Esperanza”, en Cayma. La denuncia sostiene que ello contraviene la Norma Técnica de Destaque (RVM N.° 150-2022-MINEDU), que prohíbe el destaque por salud entre instituciones dentro de una misma ciudad.

Niega imputaciones 

Se acusa a Marin de nombrar y destacar indebidamente a su pareja y madre de su hijo.

Marín rechazó estas imputaciones y aseguró que su separación se produjo sin que exista una conclusión de investigación, lo que calificó como un abuso de autoridad. “Se me separa antes de que se determine responsabilidad alguna”, sostuvo, afirmando que no se opone a las indagaciones.

Sobre el audio, el exdirector dijo desconocer su contenido y afirmó que fue editado. Aunque reconoció su voz, negó haberse reunido con la directora mencionada y alegó que se trataría de fragmentos obtenidos por subordinados en grabaciones reiteradas, luego “armados” para aparentar una conversación inexistente.

Respecto al destaque, Marín señaló que detectó un vicio posterior: la docente fue destacada por salud cuando correspondía hacerlo por necesidad institucional. Según dijo, al advertirlo envió el expediente a la Gerencia Regional de Educación para anular el proceso y aseguró que la propia docente renunció al destaque.

Añadió que con el cambio de gerente de Educación, el nuevo titular Marco Choque Manrique reabrió el expediente y dispuso su separación. Afirmó que detrás de la decisión hay intereses, entre ellos los de la actual directora encargada de la UGEL Norte, Verónica Guadalupe Zeballos Herrera, quien —según dijo— se beneficiaría asumiendo el cargo en medio de un conflicto de intereses.

Acusa a servidores 

Además, señala que sus subordinados orquestaron su salida porque encontró irregularidades que iban a investigarse durante su gestión. Sostiene que detectó a un trabajador que se nombró sin contar con el título profesional, requisito indispensable para ocupar una plaza administrativa en el sector Educación.

Según su versión, al tomar conocimiento de este hecho, dispuso la revisión de los expedientes escalafonarios del personal involucrado y solicitó formalmente información documentaria para verificar la validez de los títulos y antecedentes. No obstante, asegura que la investigación interna fue abruptamente retirada y nunca prosperó, pese a que —según él— existían indicios suficientes para continuar.

Asimismo, señaló que otros servidores de la UGEL Norte también se encuentran bajo investigación por presuntas inconductas funcionales. Pero dichos procesos no habrían avanzado con la misma celeridad ni severidad con la que se actuó en su contra. Esto, a su juicio, demostraría una selectividad en el ejercicio del poder disciplinario.

En ese contexto, Marín vincula estas situaciones con la actuación de Verónica Guadalupe Zeballos Herrera, entonces jefa de Gestión Pedagógica y hoy directora encargada. Según explicó, ella se encontraba en proceso de evaluación para continuar cuatro años más en su cargo y, de acuerdo con la normativa, al producirse su separación, ella asumía automáticamente la dirección de la UGEL, evitando además ser evaluada por una subordinada, lo que —desde su perspectiva— configuraría un conflicto de intereses.

Para Marín, la suma de estos factores —investigaciones internas inconclusas, servidores presuntamente irregulares y disputas por el control de la UGEL— habría generado un entorno adverso que derivó en su separación anticipada. Aun cuando el proceso fiscal en su contra no ha concluido ni determinado responsabilidades.

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