Persiste riesgo de desabastecimiento de combustible en Madre de Dios 

La distribución de combustible en la región Madre de Dios empezó a regularizarse luego del reciente desabastecimiento que afectó a transportistas, comerciantes y ciudadanos. Sin embargo, la aparente normalidad no disipa las alertas sobre un sistema que, según los griferos, continúa siendo frágil y propenso a repetir la crisis.

La presidenta de la Asociación de Grifos de Madre de Dios, Rosa Surco Corimanya, explicó que el origen del problema radica en el esquema de cuotas anuales de combustible fijadas por la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT). Las cuales no han sido actualizadas pese al crecimiento sostenido de la región y de su parque automotor.

Surco precisó que, aunque los combustibles son insumos fiscalizados, los volúmenes autorizados ya no se ajustan a la demanda real. Aseguró que los grifos solicitaron oportunamente la ampliación de los cupos, pero no obtuvieron respuesta. Lo que dejó a varios establecimientos sin posibilidad de adquirir gasolina.

El escenario se agravó por dificultades logísticas en Mollendo, en Arequipa, principal punto de abastecimiento para Madre de Dios. Durante varios días, según el gremio, no hubo disponibilidad de gasolina en ese puerto, lo que terminó por cortar la cadena de suministro hacia la Amazonía.

El gremio de griferos también cuestionó que estas restricciones se apliquen sin un Decreto Supremo refrendado por el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Energía y Minas. Incluso Petroperú —según indicaron— ha visto limitada su capacidad para responder a la demanda regional bajo estas condiciones.

En diálogo con este medio, Surco aclaró que la normalización se logró tras nuevas cargas desde la planta de Mollendo, descartando versiones sobre un supuesto abastecimiento desde Brasil o Bolivia. Asimismo, reconoció que existe tráfico de combustible vinculado a la minería ilegal, pero sostuvo que su impacto es menor frente a las restricciones administrativas impuestas.

Finalmente, la dirigente advirtió que este panorama podría repetirse si prospera una eventual privatización de Petroperú. Señaló que la empresa estatal fija actualmente las tarifas y que, de concretarse cambios en su manejo, el desabastecimiento y el encarecimiento del combustible serían inminentes. Esto en un contexto donde SUNAT mantiene su negativa a ampliar el stock autorizado.

Deja una respuesta