Cierran CarWash que funcionaba irregularmente en terrenos del Ejército 

El que nada debe, nada teme. Pero en el cuartel Mariano Bustamante ocurrió todo lo contrario. Tras la publicación del informe de este medio que reveló una concesión irregular, robo de energía eléctrica y vínculos familiares con altos mandos del Ejército Peruano, el negocio de CarWash instalado en el recinto militar retiró de inmediato todos sus letreros y señales visibles. 

Horas después de difundida la investigación, un equipo de este medio acudió nuevamente al lugar para constatar la situación. Lo que antes exhibía claramente un negocio en operación, hoy luce como un espacio anónimo, sin rastro de actividad comercial ni indicios de concesión alguna. La fachada fue barrida por completo. Aunque eso no impedirá que la Fiscalía y la Policía Anticorrupción avancen con las investigaciones. 

La esposa del coronel 

Melissa Zegarra es esposa del coronel EP Victor Hugo Huamaní Juárez.

El establecimiento funcionaba dentro del terreno de la Tercera Brigada de Servicios del cuartel Mariano Bustamante, en la avenida Sepúlveda 802. Allí operó, entre 2023 y 2025, un próspero negocio de lavado de vehículos y una mecánica automotriz que fue cedido temporalmente a la esposa de un alto mando del Ejército Peruano.

La concesión fue otorgada mediante el Contrato Privado de Arrendamiento de Bienes Inmuebles N.° 15-2023, autorizado por la III División del Ejército Peruano y se ejecutó mientras el coronel Marco Antonio Quispe Astete se encontraba al frente de la jefatura militar. Desde entonces, según la denuncia, se habrían facilitado condiciones irregulares para la instalación de otros negocios vinculados a la mecánica automotriz.

El CarWash estuvo vinculado, hasta fines de 2025, a Melissa Concepción Zegarra Rivas, esposa del coronel Víctor Hugo Huamaní Juárez, quien pertenece a la misma promoción militar que Quispe Astete. Este nexo personal y familiar es uno de los principales elementos que hoy genera sospechas de un posible favorecimiento indebido.

Robaban electricidad 

El CarWash, con mecánica incluída, lucía así hasta al menos el sábado por la tarde.

Uno de los hechos más graves denunciados es el presunto robo de energía eléctrica. De acuerdo con la información presentada ante la Policía y la Fiscalía Anticorrupción, el negocio habría operado durante casi dos años conectado clandestinamente a la red eléctrica del cuartel, trasladando el costo del consumo directamente al Estado.

El medidor eléctrico en la fachada del local recién fue instalado en octubre de 2025, y además figura a nombre del Ejército Peruano. Sin embargo, las indagaciones periodísticas de Revelación.pe desvelaron que recién en diciembre, tras las consultas realizadas por este medio, el medidor comenzó a registrar consumo real.

Esta situación configuraría un presunto delito de peculado de uso, al haberse utilizado recursos públicos para beneficiar una actividad privada. Además, dentro del cuartel se identificó un poste de luz desde el cual se habría tendido una línea clandestina hacia el negocio.

Más irregularidades 

Este medidor recién fue instalado en octubre del 2025, pero empezó a «gastar» electricidad en diciembre, cuando Revelación.pe empezó a indagar.

La concesión municipal tampoco estuvo exenta de irregularidades. La Municipalidad Distrital de Mariano Melgar recién otorgó la autorización mediante la Resolución N.° 307-2024-MDMM, el 3 de julio de 2024, es decir, al menos ocho meses después de iniciadas las operaciones del CarWash.

Dicha resolución autorizaba el uso de 500 metros cuadrados y prohibía expresamente modificar el rubro. No obstante, videos y fotografías anexadas a la denuncia evidencian una ampliación irregular del área y la incorporación de otros servicios automotrices, con vehículos estacionados de forma permanente.

Fuentes consultadas señalaron que todas las concesiones de bienes inmuebles del Ejército en Arequipa son entregadas directamente por la III División del Ejército, con base en Río Seco, y autorizadas por el jefe del Estado Mayor de turno, lo que refuerza la responsabilidad de la cadena de mando y llegaría a los altos mandos militares en Arequipa.

En ese contexto, el retiro inmediato de todos los letreros del CarWash tras la publicación del informe no hace sino profundizar las sospechas. Si todo era regular, ¿por qué borrar de un día para otro toda evidencia visible del negocio? Las autoridades investigan, pero los hechos hablan por sí solos.

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