La jefa de Personal de la Gerencia Regional de Salud (Geresa), Haydee Quispe Quispe, ya tiene antecedentes por ingerir alcohol en pleno horario laboral, pero tal parece que no ha aprendido la lección. Y es que recientemente fue denunciada por hostigamiento, agresión verbal y maltrato psicológico contra sus subordinados, hechos que —según la denuncia— ocurrieron mientras se encontraba en aparente estado de ebriedad dentro de la propia institución.
La denuncia administrativa fue presentada formalmente ante el gerente regional de Salud, Walther Oporto Pérez. En esta se describe con detalle un episodio ocurrido el 31 de diciembre de 2025, fecha en la que personal del área de Remuneraciones se quedó laborando hasta altas horas de la noche debido al cierre del año presupuestal. Pero en lugar de trabajar, un grupo liderado por Quispe Quispe se pusieron a tomar dentro de las instalaciones de la gerencia. Fuentes advierten que existen videos de la vigilancia de la entidad.
No aprende

Según el documento, el denunciante y otros trabajadores permanecieron en la oficina coordinando pagos de vacaciones truncas, planillas adicionales, CTS, bonificaciones por 25 y 30 años y mandatos judiciales, labores que —según señala— pueden ser corroboradas por la directora ejecutiva de Administración.
En ese contexto, el escrito detalla que alrededor de las 16:00 horas se presentó en el área la jefa de Personal, Haydee Marleny Quispe Quispe, “con visibles síntomas de ebriedad”, increpado de manera despectiva a los trabajadores frente a todos los presentes que desempeñaban sus funciones de manera regular.
“Enfrente de todos me increpa de manera despectiva y faltándome el respeto, expresamente: ‘¿Te mereces comer?’”, se lee en la denuncia administrativa, en referencia a un almuerzo que había sido ofrecido al personal que continuaba trabajando de corrido tratando de certificar el mayor presupuesto posible.
El denunciante añade que la funcionaria continuó con comentarios humillantes y gestos de desprecio. “Posteriormente siguió expresándose sobre la comida repitiendo ‘si no quieres, bótalo’, con muecas de desdén, palabras arrastradas y síntomas visibles de ebriedad, del que todos los mencionados fuimos testigos”, señala el documento.
Maltratos constantes
La denuncia también describe un segundo episodio ocurrido minutos después, cuando la funcionaria regresó al área “increpando y amenazando con que estaba grabando”, utilizando la frase: “¿Alguien tiene algo que decir?”, lo que —según el trabajador— generó un ambiente de amedrentamiento.
El servidor público afirma que estos hechos no son aislados y que el área de Remuneraciones viene soportando desde hace años comentarios despectivos y acusaciones reiteradas de incompetencia. “Estos maltratos y faltas de respeto hacen insostenible nuestro trabajo”, advierte en su escrito que ya está en manos del gerente Oporto.
Ante esta situación, el denunciante solicitó que se garantice el debido proceso y pidió la designación de un secretario técnico suplente, argumentando que la Secretaría Técnica depende de la misma Oficina de Recursos Humanos. Esto podría afectar la imparcialidad de la investigación.
Bajo investigación

Sobre el caso, el gerente regional de Salud, Walther Oporto Pérez, confirmó a Revelación.pe que la denuncia fue recepcionada y derivada al área de Procesos Administrativos para el inicio de las investigaciones correspondientes. “Yo he recepcionado una denuncia firmada por una persona. Lo derivé al área que corresponde. Están en investigaciones”, declaró.
El funcionario precisó que, mientras no exista una resolución final, la funcionaria continuará ejerciendo sus funciones. “Una vez que tengamos un veredicto, tomaremos una decisión. Ella es la jefa de personal. Garantizo una investigación conforme a ley. En tanto no se resuelva, la funcionaria seguirá ejerciendo sus funciones porque sino estaría cometiendo un abuso de autoridad”, sostuvo.
Este nuevo caso se suma a un antecedente registrado en julio de 2024, cuando la misma funcionaria fue investigada por abandonar su puesto de trabajo y ser captada consumiendo cerveza en una chicharronería durante su horario laboral, investigación que no concluyó con una sanción efectiva.
Pese a que un informe de precalificación recomendó un procedimiento administrativo disciplinario y una suspensión sin goce de haber, el caso terminó solo con descuentos por tardanzas y faltas, y posteriormente la funcionaria fue ascendida dentro de la entidad hasta llegar al cargo que hoy ocupa.
Por su parte, la consejera regional Marleny Arminta, quien ya había solicitado la reapertura de ese proceso, se pronunció duramente tras conocerse la nueva denuncia por hostigamiento. “Es el colmo. Tomaré el caso para investigar, denunciar y públicamente obligar una sanción ejemplar de parte del Gobierno Regional. Qué vergüenza, es reincidente”, declaró.




