Las irregularidades en Autodema aparecen de nunca acabar. Recientemente, la Contraloría General de la República, a través del Informe de Acción de Oficio Posterior N° 001-2026-OCI-0617-AOP, puso al descubierto el pago “fantasma” por un servicio que nunca se realizó. Esto generó un perjuicio del estado que supera los 4 mil soles.
El foco de la investigación recae en la conformidad y posterior pago por el mantenimiento de una Excavadora CASE CX350B, maquinaria fundamental para las obras de infraestructura hídrica que ejecuta la institución. Los reajustes consistían en un desmontaje de rodillo inferior, cambio de retenes, espejos y bocinas y cambio de las bombas de engrase para su operatividad. No obstante, no hay evidencia de que estas intervenciones se hayan realizado.
Servicio no ejecutado

La unidad contralora detectó que la orden de servicio N° 177, fue emitida con fecha del 1 de marzo de 2024. Este documento formalizó la contratación del servicio de mantenimiento que, según la auditoría posterior, no se ejecutó de manera efectiva ni verificable por parte del proveedor contratado. Esto porque no existe un diagnóstico inicial de la maquinaria ni otro documento que avale la correcta ejecución del servicio.
La raíz del problema, según detalla el informe de la ente de control, se encuentra en la falta de diligencia de los funcionarios responsables de la supervisión y recepción del servicio. La Subgerencia de Operación y Mantenimiento fue la dependencia encargada de avalar el trabajo realizado por el proveedor beneficiario, Enrique Crispín Salas Puraca.
En este punto es importante mencionar que el mencionado proveedor fue invitado a cotizar para brindar el mantenimiento. Es decir, fue la propia institución quien requirió sus servicios al reportar falta de mantenimiento para el vehículo pesado. A esto se suma que, el proveedor entregó su informe técnico con 111 días de retraso. Esta dilación podría evidenciar una disertación entre el mencionado y los funcionarios de la institución.
Encontraron falsedades

Los auditores concluyeron que el servicio no se ejecutó porque, tras la supuesta conformidad del servicio, los funcionarios señalaron que se realizaron todas las pruebas de funcionamiento. Sin embargo, de acuerdo al registro de actividades la excavadora únicamente tuvo 10 horas de funcionamiento y no consumió vales de combustible. Es decir, nunca verificaron su operatividad.
A esto se suma que, el proveedor señaló que realizó reparaciones en la bocatoma de Pitay, en el distrito de Santa Isabel de Siguas. En este lugar se encontraba la maquinaria realizando trabajos hidráulicos. No obstante, los registros de ingreso solicitados por la Contraloría revelaron que el proveedor nunca ingresó a la bocatoma.
Al respecto, Revelación.pe se comunicó con el gerente del Proyecto Especial Integral Majes Siguas (PEIMS) — Autodema, Duberly Otazú García. Esto porque ya ejercía funciones en 2024, cuando se registraron los hechos. El funcionario explicó que fue notificado por la institución con estas irregularidades.
Aunque evitó precisar las identidades de los funcionarios involucrados, señaló que remitió el caso al área de Procedimientos Administrativo Disciplinarios (PAD) para que inicien las investigaciones correspondientes contra los que resulten responsables. Finalmente, deslindo cualquier tipo de responsabilidad.




