La lluvia cayó sin pausa y dejó huella. En cuestión de horas, varios puntos del distrito de Cayma quedaron comprometidos, obligando a la municipalidad a activar un operativo de emergencia. Bajo la conducción del alcalde Juan Carlos Linares, se pusieron en marcha medidas urgentes para contener daños y evitar escenarios mayores.
El recorrido fue directo y sin intermediarios. La autoridad edil llegó a las zonas más vulnerables para verificar el impacto real de las precipitaciones. Desde allí se ordenó un trabajo articulado entre las distintas áreas municipales, que desplegaron cuadrillas para atender los puntos críticos con rapidez. La prioridad fue clara: proteger a los vecinos y reducir los riesgos ante un escenario todavía inestable.
Uno de los sectores más golpeados fue Buenos Aires, en la calle Chaqui. En ese punto se ejecutaron labores de relleno en la estructura interna dañada, acompañadas de la colocación de sacos terreros a lo largo de la zona afectada. La intervención buscó reforzar la infraestructura y prevenir nuevas afectaciones si las lluvias vuelven a intensificarse, una posibilidad que no se descarta.
La respuesta también alcanzó a la Quebrada de Tucos, donde el agua acumulada bloqueó la vía y complicó la circulación. Con el apoyo de una motobomba, se logró drenar el exceso y restablecer la transitabilidad, reduciendo el riesgo tanto para peatones como para conductores. Desde la municipalidad se ratificó el estado de alerta permanente y el monitoreo continuo del distrito. Además, se exhortó a la población a mantenerse informada por canales oficiales y reportar cualquier emergencia de manera oportuna.




